También demostramos un tercer componente, el comportamiento hidrológico.
En el embalse de Itaipú confluyen aguas de cuencas altas: río Grande, Tieté y otros tributarios (montante) y aguas abajo (jusante).
El tratado fue configurado con la inclusión de los saltos del Guairá, al norte, y la desembocadura del río Yguazú, al sur. La ecuación hidrológica es muy simple, mayor caudal, mayor producción energética y, consecuentemente, mayores ingresos para ambos socios condóminos. Nada nuevo bajo el sol.
Según nuestros cálculos, sin imprevistos, tendremos nuevamente excedentes por encima de la Energía Garantizada (EG), en el 2026. Serán de aproximadamente 1.700.000 MWh, que equivalen a la generación de energía limpia y segura de dos centrales hidroeléctrica similares a Acaray, por año. Esta riqueza del desarrollo, si tuviéramos que sustituirla por hidroelectricidad, representaría, a su vez, a 12 pequeñas centrales hidroeléctricas (PCH) con un costo aproximado de US$ 1.000.000.000; o 30 centrales nucleares modulares (SMR) de 5 MW cada una, a un costo total de US$ 1.800.000.000. Esto finalmente nos llevaría a una tarifa de energía aproximada a los US$ 160/MWh.
Al no tener recursos financieros y humanos para las PCH y SMR, no se puede comprometer energía para el desarrollo, ni a mediano ni, mucho menos, a largo plazo. No se puede dar lo que no se tiene. Y es acá donde el acuerdo con Atome y otras megaempresas se vuelven “cargas” peligrosas y hasta criminales para el sistema, especialmente si no tenemos alternativas. Ya son dos expresidentes: Federico Franco y Nicanor Duarte, los que expresaron la peligrosidad de la tarifa a largo plazo, sin reajustes razonables.
Si analizamos de forma simple y fría, pero hasta lógica, podríamos deducir que los beneficios obtenidos del Anexo C serían destinados solo para satisfacer la renta de empresas foráneas y no para su verdadero dueño, el ciudadano paraguayo. Una cosa fue perder US$ 300.000.000 con el acuerdo tarifario trienal, cuyos recursos son manejados discrecionalmente. Sin embargo, esas intenciones de favorecer a empresas amigas, cuyos CEO son personas muy conocidas en el ambiente de las “puertas giratorias”. James Spalding, ex-DGP de IB en el período Cartes, y Juan Pablo Nogués, project mánager de Atome, pariente del presidente Peña, metidos en este dilema, huele mal. Por eso les decíamos que es una rosca antigua, pero siempre renovada en cada gobierno colorado.
Por otro lado, administradores de ayer, hoy son profetas del día después. Fueron directores generales, presidentes de ANDE; mañana serán representantes del MIC ante el Conacyt y pasado presidente de cualquier banco “amigo”. Los famosos decretos o “acuerdos” similares a Atome, son verdaderos trajes Armani que emergieron del mismo atelier de alta costura.
Nuestros cálculos fueron hasta ahora irrefutables. No hemos subestimado ni sobreestimado nada. Por ello insistimos en el cumplimiento del Anexo C, el único camino, firme y seguro que nos llevará a una renta verdadera en el corto tiempo que nos resta hasta la crisis energética.
La ANDE puede obtener un ingreso aproximado, por compra y venta de sus excedentes seguros, baratos y limpios, US$ 200.000.000, en el 2027; US$ 230.000.000, en el 2028 y así sucesivamente, hasta llegar a la crisis que se avecina en el 2030 o 2032, en la mejor de la hipótesis. Todo esto sin considerar algún negocio que nos involucre en los desembalses que podremos hacer, en las horas pico, con nuestros socios.
Se sugiere, por tanto, descartar el preacuerdo ANDE-Atome así como está, o indexarlo al precio del petróleo, del dólar y de la energía eléctrica del mercado regional. Si no les gusta que vayan a otros países. Con la victoria de Lula en el Brasil muchos inversionistas vendrán de cualquier manera. Otra alternativa es que vengan con proyectos “llave en mano” que incluya la construcción de sus propias fuentes. Es la única manera que los beneficios de la revisión del Anexo C queden para el Paraguay.
Recientemente, por el vertedero de la IB desperdiciaron millones de m3 de agua. Esto equivale a mucha energía y también millones de dólares. Se hubiera comprendido si, al mismo tiempo de El Niño, algunas turbinas estuvieran averiadas o con paradas programadas. La CHI actuó como central de paso, pese a que debió actuar como “de punta” y, consecuentemente, hacer un uso racional del sistema hidráulico y operacional del Paraná-Rio Grande.
Por otro lado, hemos observado en estos días un viaje presuroso del presidente hacia los EE.UU. Dicen que pasó por la CIA. Ojalá le hayan mostrado, en tiempo real, las avionetas narcos que descienden en algunas estancias del Chaco paraguayo. Las informaciones suelen tener una precisión milimétrica en cuanto a la procedencia, el piloto, el cártel que recibe, la matrícula del avión, los dueños de estancias y jefes policiales que los encubre.
Si el presidente Peña observó esas transmisiones on line, a su vuelta debió proponer algunas leyes de interceptación y derribo de aviones, desmantelamiento de las redes de lavado a través de algunos bancos sospechosos, casas blancas y negras de cambio y de la proliferación explosiva de edificios vacíos. Debería tomar algunas medidas policiales y militares.
Ya en el 2017, el entonces secretario de Asuntos Latinoamericanos, Francisco Palmieri, lo había hecho al presidente Cartes, durante su locura del rekutu. Todos sabemos que la firma de su desistimiento no fue un logro del papa Francisco. Hoy, ante este panorama similar, o peor, creemos que los acuerdos con EE.UU. tendrían otro desenlace. No olvidemos que un Cessna 210 puede traer hasta 400 kg de cocaína pura, en cada aterrizaje en el trampolín del Chaco.
Algunas sugerencias concretas
La importancia de contratar el 100% de potencia de las máquinas de 50 Hz, radica en la cogestión plena y en el manejo soberano de nuestra energía.
1) Por primera vez, la ANDE podrá interactuar con el despacho de carga de la CHI para solicitar el desembalse cuando el SIN-PY lo requiera, al igual que la ANEEL, ente regulador del Brasil.
2) La ANDE podrá acceder a la tarifa más baja de todos los tiempos.
3) La tarifa de bajo costo que la ANDE podrá conseguir no debe ser motivo para subsidiar a ninguna empresa en el corto, mediano o largo plazo.
4) El Estado paraguayo y su monopolio energético, la ANDE, no están en condiciones técnicas y financieras para sostener por más de cinco años la demanda de potencia y energía para ninguna electrointensiva, criptominería, ni siquiera de ña Candé, usuaria social de la ANDE. El Proyecto Yguazú, que pinta maravillas con el tema IA, será nuestro sepulturero final con este panorama incierto. El problema no es solamente el costo del producto o tarifa, sino la propia disponibilidad.
5) La sumatoria de potencia de los cauces hídricos en ríos interiores de nuestro país (PCH) no llegan ni siquiera a los 500 MW de potencia total.
6) La tarifa de EE de PCH, a ser construidas, estarían orillando los US$ 90/MWh y, el retorno a la inversión sería en aproximadamente en 17 años.
7) La tarifa en Paraguay de EE de Centrales Nucleares Modulares (SMR) estaría con un costo aproximado de US$ 160/Mwh.
8) Si una autoridad llega a concretar un acuerdo contractual mayor a dos años con cualquier empresa extranjera, se presume que: o forma parte de la misma, societariamente hablando, o está recibiendo una coima gigantesca; o, simplemente es un analfabeto energético funcional.
9) Las empresas similares a Atome acostumbran obtener beneficios siderales mediante Decretos del Poder Ejecutivo, hecho que les otorga el status de zona franca. Además, acceden a incentivos fiscales, aduaneros y municipales (Impuesto Único de Zona Franca. Exención del IVA. Arancel Cero a la Importación. Exenciones Corporativas Adicionales. Exenciones de Tasas Municipales y de Construcción, etc.). No satisfechos con los beneficios, exigen a la ANDE una tarifa subsidiada y potencia que el SIN-PY ya no dispondrá a mediano plazo.
10) El proyecto Atome y similares, mirándolo desde el punto de vista técnico y financiero, son inviables para el Paraguay; a no ser que algunos administradores se hayan vuelto serial-killer’s de nuestras instituciones, o que, voluntariamente, la ANDE elija la quiebra.
Hace unos meses le pedí al Presidente de la República que se desprenda de su ancla-patrón y trascienda. Ahora que lo hizo, junto con su vice, el siguiente paso debería ser la toma de medidas disciplinarias contra el Directorio del Banco Central, la transparencia de Ueno y empresas vinculadas, la confiscación de todos los bienes de Eddy Jara, de Zenaida Delgado y la transparencia del futuro Anexo C de Itaipú. Si así no lo hiciere, sabremos que este baile continuará, cualquiera sea la chapa presidencial y el presidente de la ANR.
Concluimos esta serie con una expresión de deseo. El patrón se está yendo, el partido hegemónico lo seguirá indefectiblemente, de manera que los líderes políticos que apagarán la luz de esta larga hegemonía colorada deberán pensar bien lo que decidirán; o se quedan a vivir tranquilamente en una nueva república iluminada, o emigran a alguna republiqueta, oscura y lúgubre del tercer mundo.
Cogestión y soberanía
La importancia de contratar el 100% de potencia de los grupos de 50 Hz. radica en la cogestión plena y el manejo total de nuestra energía.
Descartar el subsidio
La tarifa de bajo costo que la ANDE podrá conseguir no debe ser motivo para subsidiar a ninguna empresa en el corto, el mediano o largo plazo.
(*) Ing. Agrónomo, Electricista y Teólogo. Ex Superintendente Energías Renovables de Itaipú.
