Diagnósticos o pronósticos

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Las empresas usualmente se topan con situaciones que serían atendidas de manera más eficiente por un consultor externo; esto no se da solamente cuando se presentan problemas, sino principalmente cuando se localizan potencialidades de crecimiento o espacios de mejoras.

Cualquiera sea el motivo, el resultado final de la consultoría podrá o no ser de utilidad práctica para la empresa y eso dependerá de varios factores, pero el determinante sería que se haya aplicado la respuesta al problema correcto.

Tratamiento recomendado

Muchas veces el empresario sabe dónde le duele y con base en su experiencia cree conocer la enfermedad, así convoca a un consultor para que aplique una receta para curar la misma, pero… ¿está seguro de que ese es el diagnóstico correcto?

Dar una respuesta perfecta al problema equivocado resultará en una pérdida de tiempo y de dinero para la empresa, incluso puede que el remedio sea peor que la enfermedad. Por eso, si se quiere conocer la situación actual de una empresa y cuáles son los principales obstáculos que le están impidiendo crecer o ser eficiente se precisa de una herramienta que se denomina diagnóstico empresarial.

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La palabra diagnóstico proviene del griego diagnosis que traducida al castellano significa conocimiento. Al hacer referencia al mundo empresarial, es lo que nos impulsa a las actividades que se llevan a cabo para conocer la situación de la empresa, los desafíos que enfrenta y cuáles serían los impedimentos que la frenan para alcanzar sus objetivos y metas.

Esta herramienta es la que permite encontrar la raíz del problema y a partir de la cual, luego del informe que surge como resultado de esa etapa inicial, se podrán dirigir los recursos necesarios al tratamiento que se requiera de manera eficiente, para lograr que la organización corrija las dificultades y detecte las fortalezas que precisan ser apuntaladas con precisión.

Si bien el mismo responsable del negocio puede tomar la responsabilidad de desarrollar el diagnóstico, su mirada subjetiva puede llevarlo a un informe que en realidad termine siendo un pronóstico y con ello contamina la eficacia de la herramienta pues ya predetermina los resultados.

Clases y condiciones

Probablemente, enumerar la infinidad de diagnósticos que podrían realizarse no aporte mucho al planteamiento, pero cabe aclarar que pueden realizarse diagnósticos tanto por área como sobre los procesos de producción, venta, origen y aplicación de fondos, sistemas y tecnología, etcétera. Sin embargo, como primera opción es aconsejable un enfoque abierto a la organización como un todo.

No soy muy afín de la departamentalización que nos marca el territorio feudal de cada área como se visualiza en un organigrama, pues a mi criterio puede llevarnos a imaginar que los procesos también pueden ser recortados y, por ende, las personas asumen que su campo de responsabilidad o sus funciones también inician y terminan dentro de esas fronteras, mientras que la empresa es un organismo vivo que debe integrar a todas sus partes y comprender que las dolencias y sus tratamientos afectan a todo el sistema.

Si bien pueden clasificarse acorde a sus características y aplicaciones, el consultor, luego de la entrevista inicial, podrá proponerle al empresario o gerente básicamente dos tipos de diagnósticos, los integrales y los específicos.

Los diagnósticos integrales son muy utilizados para iniciar tareas relacionadas a la cultura y filosofía de la organización, son conocidos por la gran cantidad de variables que se analizan, en este sentido los estudios que permiten a la empresa conocer sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (comúnmente denominado FODA) sería denominado como diagnóstico de Competitividad, pues el consultor deberá considerar una evaluación de numerosas variables a ser incluidas en su análisis e informe.

Por otro lado, los diagnósticos específicos se dan cuando se encuentran centrados en procesos más concretos, estudian, por ejemplo, los estados financieros, el punto de equilibrio, estructura de costos, eficiencia de instalación de producción y otros.

Independiente al enfoque, el consultor debe desarrollar cuatro procesos para garantizar un estudio que permita obtener buenos resultados: la evaluación, el detalle, los cálculos y las conclusiones.

La evaluación implica centrarse en los puntos recabados para realizar el diagnóstico, pudiendo concluir con un diagnóstico financiero, de producción o cultural, dependiendo de lo que se haya definido en la entrevista inicial.

El detalle se refiere a la búsqueda consciente de la visión amplia, que permite detectar y examinar la información sensible con respecto al sistema que se está queriendo estudiar. En este proceso, se podrá contar con entrevistas, imágenes, videos, gráficos o cualquier otro recurso que permita conocer de primera mano la situación actual.

Los cálculos permiten transformar, en función a un parámetro objetivo, el grado de alcance que se pretenderá abarcar con la consultoría de gestión, ejecución, implementación o intervención, así como plantear las siguientes etapas de la consultoría con proyección de cronograma y costos.

Además, las conclusiones forman parte clave del diagnóstico, pues esta definición de la problemática identificada (enfermedad que precisa de tratamiento) ya debe ser por sí sola importante para el empresario, por lo tanto contará con el análisis de la información recogida y permitirá el estudio del motivo por el cual la empresa cuenta con el impedimento para alcanzar los parámetros que considera ideales en sus metas. Se trata de tener un conocimiento específico del problema para luego alcanzar con precisión la aplicación de las soluciones.

Entonces, si se trata tanto de problemas con perspectivas financieras, de comportamiento de clientes o de mercado como de procesos internos o de colaboradores, lo importante será comprender que la eficiencia, rentabilidad y sustentabilidad deben contar con un diagnóstico adecuado, pues uno incorrecto podrá significar un impacto negativo importante para la empresa. Sigamos hablando de dinero, porque así aprendemos a manejarlo mejor.

* Tareas

Los diagnósticos integrales, con gran cantidad de variables, son muy utilizados para iniciar tareas vinculadas a la cultura y filosofía de la organización.

* Cálculos

Los cálculos permiten transformar, en función a un parámetro objetivo, el grado de alcance que se pretenderá abarcar con la consultoría de gestión.

gloria@ayalaperson.com.py