Si bien el grupo de trabajo estará coordinado por la Cancillería Nacional, que es la que negocia los tratados internacionales, Spalding indicó que la Itaipú también acompañará las tratativas así como el Viceministerio de Minas y Energía que tiene un rol fundamental y la propia ANDE, ya que cualquier negociación de venta de energía eventualmente al Brasil o cualquier otro país lo haría la empresa estatal y no la Itaipú.
“Estamos viendo con cada institución su área de responsabilidad para tener una visión única, pero también resaltar el hecho de que desde octubre del año pasado tenemos vigente la política energética 2040 que tiene en su horizonte de corto plazo el 2023”, explicó. Entretanto, este lunes 21 habrá una reunión en Brasilia entre los presidentes Horacio Cartes y Michel Temer.
Pero, ¿en qué consiste esta metodología Harvard que se pretende aplicar con miras al 2023?
Se trata de una metodología diseñada en 1980, por los profesores de la mencionada universidad Roger Fisher, Bruce Patton y William Ury que enseñan los siete aspectos básicos que se deben tener en cuenta para enfrentar situaciones en las cuales se necesite llegar a acuerdos sin que haya perdedores; es decir, buscando que ambas partes obtengan ventajas de las negociaciones.
Según explica el consultor colombiano José Ignacio Tobón, inicialmente el Método Harvard se basó en cuatro elementos, los cuales sirvieron para establecer luego los siete elementos de la negociación que actualmente se mencionan en sus talleres, los cuales son: las alternativas, los intereses, la comunicación, la relación, las opciones, la legitimidad y el compromiso:
1) Una alternativa es una posibilidad que tiene el negociador de efectuar un acuerdo diferente al que se está planeando realizar en la mesa de negociación. Las alternativas son un resultado de la información del acuerdo que se está realizando. Aquel negociador que tiene un muy buen conocimiento del tema negociado y conoce los elementos esenciales, tales como precios, competidores, dificultades, aspectos críticos, etc., tiene más posibilidades de hacer un acuerdo beneficioso.
2) En la fase de exploración de intereses es preciso llegar más allá de la superficie de la negociación, es decir, preguntarse por qué es que están los negociadores en la mesa, qué es lo que tiene que suceder para que ellos queden satisfechos, qué es lo que los motiva, etc.
3) Después de conocer y entender los reales intereses de los negociadores, ya se puede pasar a la siguiente fase, en la cual se generan opciones de acuerdo en las cuales encuentren un beneficio mutuo para las partes.
4) Las soluciones que se plantean, así como los procedimientos utilizados en la negociación deben pasar por un análisis que determine si son legítimas o no. Para esto se utilizan criterios externos u objetivos, los cuales son desarrollados por personas o entidades externas.
5) Después de que las opciones sean estudiadas y evaluadas, las que sean aceptadas por contribuir al beneficio mutuo de las partes, pasarán a formar parte del acuerdo. Debe entonces crearse un compromiso sobre el acuerdo de tal forma que sea viable y se cumpla.
6) Para poder lograr una buena negociación es necesario tener una buena comunicación. No basta con creer que nos comunicamos bien; es necesario verificar la real calidad de la comunicación.
7) La relación está en constante riesgo durante toda la negociación. El negociador entonces tiene que ser consciente de esto y debe tener como objetivo mixto el lograr en forma exitosa los asuntos, pero también mantener una buena relación con las otras partes negociadoras.