La política monetaria

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La política monetaria consiste fundamentalmente en controlar la oferta monetaria para conseguir mantener la economía en unos niveles de renta deseables sin que se genere inflación.

Dificultad de control de la cantidad de dinero:

a) Existencia de tipos de cambio fijos, en cuyo caso el BC tiene que mantener la paridad fijada modificando la oferta de moneda nacional para que esté en equilibrio con la demanda de la moneda en el mercado de divisas.

b) Si un Banco Central no es independiente del gobierno, puede acabar monetizando el déficit público, es decir, pagando parte del gasto público con dinero de nueva creación, lo cual genera inflación.

Objetivos de la política monetaria:

1. Estabilizar la economía real (producción y empleo, fundamentalmente). La política monetaria influye sobre el tipo de interés, y este influye sobre el consumo (de bienes duraderos) y la inversión, y por tanto sobre la demanda agregada de la economía y el nivel de producción. 2. Estabilidad de los mercados financieros. El BC trata de garantizar que la cotización de los activos financieros (especialmente de las acciones) no sufra fuertes caídas, ya que eso supone una pérdida de riqueza para sus poseedores y que las empresas tengan dificultades para acceder al crédito. 3. Control de la inflación. Las variaciones de la oferta monetaria afectan a corto plazo a la economía real y al nivel de precios.