Milton Friedman, legado de libertad

Este artículo tiene 11 años de antigüedad

A ciento dos años del nacimiento de Milton Friedman, ganador del Premio Nobel de Economía y exponente máximo de la escuela monetarista, cabe destacar algunos de sus varios aportes que guardan relación con nuestra realidad paraguaya.

Friedman no fue un economista con un sesgo eminentemente técnico, como generalmente ocurre con los de esta profesión. Se destacó a lo largo de su vida como un promotor de la libertad de elegir y lo hizo precisamente a través de sus diferentes propuestas de políticas públicas que causaron la simpatía del entonces presidente norteamericano, Ronald Reagan, y de Margareth Thatcher en Inglaterra y hasta más lejos, la comunista China Continental que mucho le deben a Friedman su “milagro económico”.

Siguiendo la tradición de Mises y Hayek de la Escuela Austríaca de la que era admirador porque sabía de los errores que conllevaban las economías centralizadas, Friedman desde muy joven se percató de que cuando el Estado, en cualquier parte del mundo, se dedicaba a ayudar supuestamente a la gente más pobre, al final lo que generaba era más personas incapaces de gestionar sus propias vidas. De esta manera, los pobres terminan por volverse dependientes de los políticos y burócratas que los atan a sus intereses particulares, con la consecuente dilapidación de recursos de los contribuyentes.

Friedman echó por tierra la teoría keynesiana al confirmar que el incremento del dinero solo aumentaba los precios sin que esto signifique un aumento en la producción de bienes y servicios, lo que bien harían en comprender muchos de nuestros políticos, algunos empresarios y analistas que todavía siguen seducidos por la intervención estatal.

Así mismo, y esto es algo que también aquí en Paraguay se debería tomar nota, es que Friedman comprobó que la famosa curva de Philips que muestra la relación inversa entre inflación y desempleo, no era más que un grave error por el cual para crear más empleos se requiere de un poco de inflación y de aumentar los gastos públicos. Y los hechos le dieron nuevamente la razón a Friedman, cuando varios países del mundo en los años 70 cayeron presa de esa mezcla explosiva compuesta de inflación y recesión.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

En muchos temas en donde se encontraba en peligro la libertad de elegir, Friedman fue ante todo un campeón a favor de la gente, especialmente de los más pobres y sobre todo denunciando los errores de ciertas políticas como el de las drogas a las que cataloga como “una guerra injusta y perdida”.

Friedman, sabía igualmente que la educación era el puntal para el progreso de cualquier nación; sin embargo, la creación del capital humano requiere para su consolidación de reformas sustanciales. Fue así que propuso a que los padres sean los que elijan qué clase de educación desean para sus hijos, a través de vales o voucher a ser entregadas a las familias para que estas sean las que elijan qué escuela o colegio privado se beneficien de la decisión familiar, mediante la competencia que atraería altas colocaciones de esos vales en los mejores establecimientos escolares.

De igual importancia, Friedman ya se había percatado que los gastos públicos crecían exponencialmente sin relación con el incremento de la riqueza y sin consideración alguna hacia los derechos de los contribuyentes. Propuso para ello una enmienda constitucional que hoy día tiene reconocimiento mundial. Se deben eliminar los déficits presupuestarios; pero, no para impedir que los gobiernos cumplan con sus deberes constitucionales sino para que los cumplan mejor mediante una drástica reducción de gastos innecesarios, lo que también sería altamente beneficioso aplicarlo en un Paraguay que espera de sus gobernantes genuinos servidores públicos.

Teoría

Friedman echó por tierra la teoría keynesiana al confirmar que el dinero incrementado solo aumentaba los precios sin que esto signifique más producción.

Hechos

Los hechos le dieron nuevamente la razón a Friedman, cuando varios países del mundo en los años 70 cayeron presa de mezcla entre inflación y recesión.

Gente

Friedman fue ante todo un campeón a favor de la gente, especialmente de los más pobres y sobre todo denunciando los errores de ciertas políticas.

(*) Decano de Currículum UniNorte. Máster en Economía, SMC University (Suiza). Autor de los libros “Gobierno, justicia y libre mercado” y “Cartas sobre el liberalismo”.