Depósito de valor: Esta es la propiedad esencial del dinero. Si una mercancía es un medio de pago generalmente aceptado hoy, pero las personas que lo usan no están seguras de que vaya a seguir siendo aceptado en el futuro, es muy difícil que esa mercancía llegue a convertirse en dinero, a menos que tenga un valor intrínseco que la haga valiosa por sí misma. A lo largo de la historia, la mayoría de las mercancías que se han usado como dinero tenían valor intrínseco.
Identificabilidad: Para que un objeto se use como medio de pago, tiene que ser fácilmente reconocible. En las economías que utilizaban vacas como medio de pago, la identificación del dinero no planteaba problemas. Los metales, en cambio, son más fáciles de identificar, porque tanto su peso como la composición de las aleaciones pueden modificarse con relativa facilidad. El papel moneda es otro ejemplo de la importancia de la identificación del dinero. La razón de ser de las filigranas, del dise˜no de sus dibujos y de los papeles y las tintas especiales que se suelen usar en su fabricación no es otra que facilitar su identificación y dificultar las falsificaciones.
Durabilidad: Para que un objeto sea un buen depósito de valor tiene que ser duradero, para que se lo pueda usar en múltiples transacciones.