Seguiremos cediendo en las hidroeléctricas binacionales

La Ley 6135, que aprueba el acuerdo por Nota Reversal (NR 2/2017) para el “ordenamiento económico y financiero” de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), provocará un grave retroceso y una inesperada involución en el proceso de mejoramiento de la posición paraguaya en ambas binacionales, puesto que nos hemos autoimpuesto y negado la posibilidad de comprar el TOTAL de nuestra disponibilidad de potencia en Yacyretá.

Este inexplicable y aberrante cercenamiento del derecho de compra de la mitad de la potencia disponible en Yacyretá consumado con el cambio de redacción en el Anexo C en lo relativo a la forma y condiciones de pago del producto que venderá Yacyretá, impediría a los funcionarios de Yacyretá cobrar a los eventuales comercializadores paraguayos por la totalidad de la potencia contratada como estaba en la redacción anterior, sino que solamente estarán autorizados a cobrar por la “energía efectivamente utilizada” en nuestro país, lo cual ofrecerá serias restricciones a otras opciones factibles en materia de comercialización del excedente eléctrico, que terminará reduciendo la estrategia paraguaya a la cesión de su derecho de compra, en la práctica. 

No es igual que Yacyretá facture por POTENCIA CONTRATADA que por ENERGÍA EFECTIVAMENTE UTILIZADA. Con el cambio realizado en el VII.5 del Anexo C “… la responsabilidad de la entidad que contrató la compra será la correspondiente a la energía efectivamente utilizada”, Yacyretá estaría autorizada solamente a facturar por la energía utilizada, que es una situación muy diferente a la redacción anterior en la que Yacyretá estaba autorizada a facturar según “… la totalidad de la potencia contratada” con toda la energía asociada a la misma utilizada en nuestro país o vendiendo el excedente preferentemente a la Argentina, cumpliendo el artículo XIII del Tratado. 

La lógica de aceptar cambiar aproximadamente 9 millones de USD de eventuales ingresos por la cesión de energía a generarse en las nuevas unidades del brazo Aña Cua (0.5 x 1.700.000 MWh x 11 US$/MWh) en lugar de recibir aproximadamente 250 millones de dólares por la eventual venta del excedente eléctrico en el mercado argentino u otro, está fuera del entendimiento del común de los ciudadanos de este país. Nuestros representantes sacrificaron VENDER energía excedente por la opción de recibir compensación por la CESIÓN de derecho por un monto menor tremendamente inferior. 

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Las señales políticas que el Gobierno paraguayo está transmitiendo a nuestros vecinos en materia de política para el sector eléctrico son claras e inequívocas. Con la aprobación de la NR 2/2017, nuestras autoridades afirman que seguiremos con la simple intención de seguir recibiendo un mejor pago por la cesión y que no estamos interesados en comprar toda nuestra disponibilidad y VENDER el eventual excedente. El derecho de compra de toda nuestra disponibilidad de potencia en Yacyretá y vender la energía excedente asociada a esa potencia que no consumíamos estaba consagrada y garantizada en el Tratado y en el Anexo C anterior, vigente hasta antes de la aprobación de la Ley 6135 (NR 2/2017), que este año nuestros representantes decidieron amputarlo, recortar su alcance y coartar los legítimos derechos paraguayos, contrariando a la letra y espíritu del Tratado que consagra igualdad de derechos y obligaciones. 

Otra señal clara que emitió el nuevo Gobierno al escenario internacional es aquella dada a través del nombramiento de las nuevas autoridades en ambas binacionales, así como en la ANDE, ya que el perfil común de estos gestores estatales delata una alta aversión a la apertura del mercado a la inversión privada y en particular el del sector eléctrico, con lo cual garantizamos a nuestros socios que todo permanecerá inalterado, sin mayores cambios en el sector. 

Les decimos que los esfuerzos del Gobierno estarán enfocados básicamente en el pedido de mejora del monto de la cesión del derecho de compra de nuestra disponibilidad con los consabidos reclamos habituales del “justo precio” por la misma y, por tanto, no nos atreveremos a controlar nuestro futuro energético comprando toda nuestra potencia en ambas binacionales. 

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Las frases acerca de la defensa de los intereses nacionales y la soberanía eléctrica quedarán como impactantes discursos políticos, pero la realidad estará determinada por las acciones concretas que nuestros gobernantes plasmen en los acuerdos y leyes que permitan explotar o no las ventajas que ofrecen los Tratados, que nuestros representantes se encargaron de cercenarlas para tener la excusa ante la ciudadanía para culpar al Tratado de Yacyretá la imposibilidad de negociar nuestros excedentes eléctricos, quedando la cesión como única posibilidad contractual.

Sacrificio

Sacrificaron VENDER energía excedente por la opción de recibir compensación por la CESIÓN de derecho por un monto menor tremendamente inferior.

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