Sin embargo, la problemática del sistema educativo puede ser resumida rápidamente en déficits severos en cuanto a calidad de las infraestructuras, bajo nivel en la formación de los docentes y una gestión administrativa que no logra responder a las crecientes necesidades. Como elemento suplementario, se agregan los fondos para educación del Fonacide que no han sido canalizados de forma efectiva para que generen el urgente mejoramiento y adaptación de las infraestructuras escolares, aulas y baños principalmente, para responder a la demanda. Paradójicamente, en el momento de mayor disponibilidad de recursos, la infraestructura educativa es de peor calidad. Claramente se trata de un problema de gestión, en este caso de las municipalidades, que no tienen habilidades ni incentivos para el uso correcto de los fondos.
El incremento del gasto destinado a la educación, medido como porcentaje del producto interno bruto, ha sido una de las propuestas de los estudiantes movilizados, donde si se compara a Paraguay con los demás países de la región, no se aprecian diferencias sustanciales, es más, Paraguay se encuentra en el mismo nivel que Chile. La solicitud de que el porcentaje actual, 4,2%, crezca al 7% del producto interno bruto no asegura en absoluto el mejoramiento de la educación paraguaya. Este dato refuerza la hipótesis de que el problema principal no son los recursos financieros, sino la calidad de su gestión. Por esta razón es conveniente pasar a observar otras dimensiones de la tarea educativa.
Déficit del sistema educativo
Se debe asumir que todo el sistema educativo presenta serias falencias que no se reducen solamente a la cuestión administrativa ni académica, sino también al modelo de despliegue territorial, las características de la oferta educativa que se ajustan cada vez menos a las demandas de las diferentes regiones. En síntesis, el dispositivo educativo no supo ni pudo adaptarse al crecimiento económico y a la modificación de la matriz sociodemográfica del país.
a. Tasa de retención: si la educación es un proceso de varios años, la retención de los alumnos en el sistema es una variable de primer orden. La tasa de retención del sistema educativo paraguayo expresa la eficiencia para retener a los alumnos a lo largo de los ciclos educativos. La principal observación que surge al analizar esta variable son las diferentes tasas que se presentan en las distintas regiones del país. Cuanto más cerca de Asunción y de la zona central de la región Oriental se encuentren los alumnos, mayor es la tasa de retención, revelando el carácter centralizador de la educación así como las serias debilidades en la descentralización.
b. Calificación docente: si la educación es un proceso donde interviene el docente facilitador, con la responsabilidad de traducir y adaptar el contenido, los valores y las competencias contenidas en el currículo, la formación y capacitación del docente es clave para asegurar una educación de calidad. Los datos oficiales indican que el 64% de los docentes subcalificados, es decir, aquellos docentes cuyo título más alto no garantiza su capacidad para enseñar en el nivel educativo que se desempeña, de la Educación Escolar Básica, se encuentran principalmente en las zonas rurales de los departamentos menos favorecidos por las políticas públicas, como San Pedro, Caaguazú y Canindeyú. Las zonas más periféricas como las fronterizas no son eficientes en la retención escolar, condenando a los alumnos a permanecer en condiciones educativas inferiores a los de otras regiones, que posteriormente se trasladaran a menores oportunidades y capacidades para insertarse de forma deseable y equilibrada al mercado de trabajo. No debe olvidarse que el Ministerio de Educación ha sido tradicionalmente un espacio de control de los políticos locales, permitiendo muchas veces el acceso discrecional de docentes sin contar con las habilidades.
c. Infraestructuras: las instituciones educativas disponen de condiciones edilicias poco propicias para el desarrollo de las actividades académicas. El nivel de degradación de las infraestructuras en las instituciones educativas también expresaba diferencias regionales, donde Asunción y su zona de influencia mostraban mejores niveles. Actualmente tales diferencias ya casi no existen debido a la escasa atención a las infraestructuras. La pérdida de poder del Ministerio de Educación en referencia a las infraestructuras, debido a que la ley del Fonacide transfiere esas responsabilidades y sobre todo los recursos a las municipalidades, no ha sido la mejor decisión para lograr un mejoramiento en las instituciones educativas. Definitivamente, la descentralización deberá esperar mayores niveles de maduración administrativa y se tendrá que volver a la planificación y ejecución centralizada que, a la escala del tamaño del país, parece la mejor opción.
d. Rendimiento académico: los resultados generados hace unos años por el Sistema de Evaluación del Proceso Educativo (SNEPE) muestran los bajos niveles de desempeño de los estudiantes en las distintas disciplinas. Si se comparan estos resultados con los promedios regionales, se observa a los estudiantes paraguayos casi siempre por debajo de los demás países. Estos resultados solo traducen las condiciones deficitarias tanto de infraestructura, de competencia docente y de gestión de la educación paraguaya que tendrá indefectiblemente repercusiones en el resto de la sociedad y especialmente en la economía.
Oportunidades para repensar el mejoramiento de la oferta educativa
Los cambios obligados en el Ministerio de Educación pueden ser la oportunidad para el planteamiento de una nueva forma de diagnosticar, planificar, ejecutar, monitorear y evaluar cada aspecto relevante de la educación paraguaya. Comprender las distintas necesidades y perfiles de la clientela educativa, según las regiones, actividades económicas, perfiles sociales y sobre todo en función a la estructura, puede ser muy útil para la planificación de acciones diferenciadas, así como en el diseño de cada una de las estrategias que deberán implementarse según sea la zona y las problemáticas encontradas. El aspecto infraestructura debe ser analizado en función a las nuevas características demográficas y de movilidad espacial de población, donde la Educación Escolar Básica debe seguir teniendo una atención privilegiada, sobre todo a escala local, mientras que deberían pensarse sistemas alternativos para la Educación Media, con instituciones centrales de envergadura en las cabeceras distritales, esto es las ciudades, que se alimenten de los alumnos de las comunidades de los alrededores mediante sistemas de transporte escolar. La concentración de recursos y esfuerzos permitiría no solo un ahorro económico, sino también una mejor implementación y monitoreo del aprendizaje.
Además de los aspectos administrativos, académicos y de infraestructura educativa es pertinente plantearse qué valores éticos y ciudadanos moviliza el sistema de educación, asociándolo al modelo de sociedad y economía que caracteriza actualmente el país. Algunas experiencias innovadoras que cambian el paradigma educativo deben ser analizados y evaluados, desde los más eclécticos, como el nuevo modelo jesuita de educación, denominado Horizonte 2020, hasta las modificaciones a escalas inferiores que permitan vincular el proceso productivo a las actividades y características de cada una de las regiones.
De igual modo, debe pensarse la educación como un componente significativo de los sistemas productivos, donde cada sector económico requiere perfiles específicos. El conjunto de transformaciones en la economía paraguaya actual, que se expresa también en una modificación de sus estructura social, debe incorporarse al análisis del modelo educativo, sobre todo en este momento crítico donde Paraguay viene consumiendo una porción importante del bono demográfico, es decir, dispone de población joven para impulsar procesos de crecimiento económico. Para que estos se materialicen, se requieren indefectiblemente habilidades, competencias y actitudes que se instalan, forman y potencian desde los centros educativos.
Finalmente, la actual crisis educativa, a la cual la población como las autoridades parecen haberse acostumbrado, requiere de modificaciones estructurales, a veces difíciles y costosas y, la mayoría de las veces, fáciles, prácticas y económicas, pero que requieren de coraje para romper un modelo que a veces impide y otras retrasa el mayor crecimiento de la económica y la reducción de asimetrías.
Mismo nivel de Chile
El incremento del gasto destinado a la educación, medido como porcentaje del producto interno bruto, ha sido una de las propuestas de los estudiantes movilizados, donde si se compara a Paraguay con los demás países de la región, no se aprecian diferencias sustanciales, es más, Paraguay se encuentra en el mismo nivel que Chile.
Perfil de la clientela
Comprender las distintas necesidades y perfiles de la clientela educativa, según las regiones, actividades económicas, perfiles sociales y sobre todo en función a la estructura, puede ser muy útil para la planificación de acciones diferenciadas, así como en el diseño de cada una de las estrategias.
* Los ahora obligados cambios en el Ministerio de Educación y Cultura pueden ser la oportunidad para el planteamiento de una nueva forma de diagnosticar, planificar, ejecutar, monitorear y evaluar cada aspecto relevante que hace a la educación paraguaya.
* La actual crisis educativa, a la cual la población como las autoridades parecen haberse acostumbrado, requiere de modificaciones estructurales, a veces difíciles y costosas y, la mayoría de las veces, fáciles, prácticas y económicas, pero que requieren de coraje para romper un modelo que impide el crecimiento.
* Los resultados generados hace unos años por el SNEPE muestran los bajos niveles de desempeño de los estudiantes en las distintas disciplinas. Si se comparan estos resultados con los promedios regionales, se observa a los estudiantes paraguayos casi siempre por debajo de los demás países.
