29 de mayo de 2026

El país mantiene políticas públicas orientadas a “compensar” la pobreza, pero no a desarrollar verdaderamente las capacidades de la población, expresó el sociólogo Luis Ortiz durante el congreso “35 años de democracia: economía, sociedad y Estado en Paraguay”.
El departamento de Caaguazú cuenta con un total de 119.782 niños y jóvenes estudiantes en sus 22 distritos y representa una de las regiones con más alumnos del país. Pese a la gran importancia de esta zona, se estima que más del 50% de las escuelas y colegios públicos presentan serias fallas estructurales, registran faltas de mobiliarios, insumos y rubros docentes y la situación indica que el sistema educativo se cae a pedazos.
Esto, atendiendo tanto los resultados de la enseñanza como las instalaciones en las que es impartida. Según el Programa Internacional para el Seguimiento de los Alumnos (PISA), siete de cada diez alumnos de quince años no comprenden lo que leen, mientras que el Observatorio Educativo Ciudadano de nuestro país informa que 4.219 escuelas y colegios públicos, de un total de 7.500, se hallan en tan mal estado que 2.455 aulas podrían derrumbarse en cualquier momento, 560 solo tienen una letrina y 157 carecen de agua potable, a lo que se suma que faltan 604.000 sillas y mesas pedagógicas, así como 8.083 ventiladores. Estas son las miserables condiciones en las que empezaron las clases.

El mejor egresado del Colegio Fernando de la Mora criticó duramente al sistema educativo en su discurso, que contó con la presencia de autoridades del Ministerio de Educación. El maestro de ceremonias, que es docente de la institución, intentó censurarlo, pero el joven se le plantó.

Con el archivamiento del proyecto de derogación de la Ley Nº 6659/2020 “Que aprueba el convenio de financiación entre la Unión Europea (UE) y la República del Paraguay para el Programa de Apoyo a la Transformación del Sistema Educativo en Paraguay”, el movimiento Honor Colorado se quitó la careta y quedó al descubierto que sus candidatos nunca fueron “provida y profamilia”, sino, que al contrario, utilizaron a los niños con fines proselitistas para llegar al poder a cualquier precio. Es decir, fueron “provotos”.