Costosa inseguridad

En la medida en que la ciudad se torna más peligrosa, las soluciones de seguridad van ganando terreno y generando un negocio rentable para numerosas empresas. Cámaras de circuito cerrado, cercos eléctricos, sistemas de alarma y guardia forman parte del abanico de opciones que ofrece el mercado para devolver la tranquilidad a los hogares y oficinas. Conozca cuánto cuesta estar protegido.

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La inseguridad es una preocupación creciente, nadie duda de esto. Es más, según el Latinobarómetro 2012, el principal problema en Paraguay es el desempleo, con un 30 %, seguido muy de cerca por el drama de la inseguridad, ya que un 29 % de la población encuestada asegura que este es uno de los inconvenientes fundamentales.

Esta situación tiene casi irremediablemente sus consecuencias económicas, políticas y sociales. La inseguridad influye de manera negativa en la economía del país porque desmotiva la inversión, debido a que el miedo incrementa la incertidumbre sobre el futuro. “Un inversionista no va a querer comprar una propiedad en San Pedro o Concepción para invertir en agricultura ni en ganadería”, afirma Luis Fretes Schinini, presidente de la Fundación País Seguro y director de la firma de seguridad Protek, haciendo referencia a la sensación de inseguridad que dejaron los ataques del supuesto grupo guerrillero en el norte del país.

También se genera pérdida de productividad por las actividades que se dejan de realizar, como salir a la noche, lo que hace que bajen las ventas y, por ende, se cierren los negocios a causa del poco movimiento. Asimismo, la inseguridad aleja al turismo.

Recientemente, el informe Seguridad de la Cadena Logística, publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), asignaba a Paraguay 3,50 puntos en el índice de incidencia del crimen y la violencia en el costo de las empresas, con lo que indica que se encuentra en estado moderado. En este aspecto, los países menos afectados son Chile, Uruguay, Bolivia y Argentina, mientras que el país más expuesto a la violencia y el crimen en esta parte del continente es Venezuela, seguido de Brasil, Perú, Ecuador y Colombia. El índice utilizado va del uno al siete: uno es aplicado a los países afectados en gran medida y siete, a los afectados en nada.

A modo familiar y personal, cuando las personas se sienten inseguras, en sus costos se incluye casi inevitablemente el gasto en murallas más altas, rejas, cercas eléctricas, alarmas y guardias de seguridad, entre otros elementos.

Alternativas y variables

El mundo de la seguridad se divide en dos partes: la física, con la presencia de recursos humanos, para lo que se contratan guardias. “En las residencias es donde más guardias hay en las noches y durante las mañanas, ya que el robo a viviendas en esas horas creció mucho, o cuando sale alguien de la casa, entran y toman de rehén... Esos son robos que se basan en informaciones”, comenta Fretes Schinini.

La presencia de guardias es importante, sobre todo cuando la persona o la familia maneja mucho dinero. Las empresas de este rubro recomiendan habitualmente a los negocios que no están enrejados que tengan guardias o controles de acceso con cámaras, que habiliten a las personas que quieran ingresar al interior de los locales. En tanto que en los supermercados o comercios con gran afluencia de personas, la presencia de seguridad privada es crucial.

En Paraguay existen 252 empresas de seguridad habilitadas, de las cuales 167 siguen activas y 85 en trámites. La cantidad de trabajadores en este rubro varía de acuerdo a la capacidad de cada empresa, ya que algunas funcionan con 15 y otras con más de 3.000 guardias, pero en total orillan los 10.000.

La mayor cantidad está en Asunción y Alto Paraná, según los datos que maneja el comisario Hugo Aguilera, jefe de Fiscalización de Empresas de Seguridad Privada del Departamento Contra Delitos Económicos y Financieros de la Policía Nacional. Los serenos no caben en esta lista, aunque se estima que hay 2.000 prestando sus servicios en Asunción. Pero también funcionan empresas irregulares. De esas, se cree que existen 30 a 50 en todo el país. De acuerdo con el histórico que maneja el comisario, desde 1995 hasta 2004, se abrieron casi 140 empresas, y de ahí en adelante otras 112.

Por tanto, uno encuentra precios que van desde G. 3.000.000 hasta G. 4.500.000 por el servicio de 12 horas de guardia privada todos los días durante 30 días. Por 24 horas, entre G. 6.000.000, y G. 9.000.000 por mes. Hay otras que piden mucho menos, pero las mismas deberían llamar la atención de quien las contrate, ya que según la ley, deberían pagar a las personas asignadas a la seguridad un salario mínimo por 8 horas, más las 4 horas extras que cumplen en forma diaria.

“Las que cobran G. 2.000.000 son absolutamente irregulares. El 90 % de las empresas autorizadas no cumplen con las leyes laborales del pago mínimo por 12 horas de trabajo, horas extras, no les tienen en IPS (Instituto de Previsión Social), no les pagan feriados como corresponde (doble jornal), no pagan aguinaldo, les descuentan el uniforme. Es prácticamente una explotación, porque no hay controles del Ministerio de Justicia y Trabajo”, critica Fretes Schinini, y advierte: “Yo no tendría un guardia al que sé que están explotando, pagándole G. 2.000.000 por mes, porque no me va a defender en caso de que fuese necesario, y puede ser él mismo quien organice el delito”.

“Hay empresas en las que se puede contratar un guardia o varios para un solo día en un evento diurno o nocturno, o bien por un período corto de tiempo. Usualmente, los servicios de guardia se contratan por 6 o 12 meses. Son pocas las empresas que ofrecen el servicio por un solo mes pero existe esa opción disponible”, manifiesta Marcelo Almada, de la firma Marck-Group, quien creó recientemente www.empresasdeseguridad.com.py, un centro de información, consulta, presupuesto y venta de servicios y productos relacionados a la seguridad, ofrecidos por empresas nacionales y extranjeras, incluyendo la importación de artículos no disponibles en el mercado.

El asesoramiento que brindan ha tenido buena receptividad, ya que al ser neutrales, los clientes sienten más confianza para contactar y explicar sus necesidades, solicitar servicios muy específicos, mixtos o simplemente para obtener ventaja económica al tratar con un único agente comercial.

Almada menciona que muchas personas solicitan un chofer custodio para una boda y este se dedica por un día entero al cuidado de la novia durante todo su recorrido por el spa, la peluquería, etc. Esto tiene un costo de G. 400.000. El custodio personal o guardaespaldas, por otra parte, tiene un muy variado precio dependiendo de las capacidades físicas, técnicas e intelectuales de quien efectúa el servicio. “Podríamos, de todas formas, hablar de un precio base de G. 6.000.000 de pago mensual en adelante”.

Equipos electrónicos

La seguridad electrónica es el complemento del guardia de seguridad y viceversa. En este rubro se ubican los sensores contra robo, las cámaras de circuito cerrado, los controles de acceso, entre otros. Ante la pregunta: ¿guardia o seguridad electrónica?, la respuesta es, si se tiene capacidad económica; ambos, ya que la electrónica ayuda a controlar al guardia y, por ende, este rinde más. Además, cuando las alarmas se activan es importante que haya una respuesta física inmediata. Por eso, las empresas de seguridad también cuentan con sus centrales de monitoreo con respuesta de alarma, que son las patrullas que normalmente se ven en las calles.

Haciendo un recorrido por empresas, lo primero que encontramos son los videoporteros, que son muy útiles para prevenir asaltos. “Con este dispositivo nadie hará pasar gato por liebre, gracias a la alta definición de la cámara y el monitor de estos aparatos. Tiene un costo de G. 840.000”, dice Guillermo Flores, gerente de ventas de Fonoluz, firma que cuenta con una división específica de equipos de seguridad personal y para el hogar.

Luego están los controles de acceso, utilizados sobre todo en las oficinas, porque sirven para registrar presentismo y para que en algunas zonas solo puedan acceder las personas autorizadas. Este sistema cuesta USD 150.

Las empresas de seguridad aseguran que las ventas de artículos de esta línea se incrementaron entre un 30 % y 40 % con relación a años anteriores. “Hoy el cliente ya no piensa dos veces a la hora de adquirir un sistema de seguridad, puesto que ya no lo ve como un lujo sino como una necesidad”, sostiene Flores, en cuya empresa el producto más solicitado es el CCTV (Circuito Cerrado Televisión). Le siguen los sistemas de alarmas residenciales y comerciales, luego los sistemas de cercos eléctricos y, por último, los de defensa personal. “Las cámaras de circuito cerrado permiten visualizar en tiempo real lo que ocurre en el negocio o la casa, con la posibilidad de grabar continuamente durante 22 días y la opción de conexión vía internet al celular, tablet u otro equipo. Esto permite el control desde cualquier lugar”, destaca.

Un kit básico de CCTV, que contiene DVR (sistema de grabación) y cuatro cámaras, cuesta G. 2.500.000. Anteriormente, el CCTV tenía precios inaccesibles, pero desde que apareció China en el mercado, estos disminuyeron un 30 %.

Por otro lado, la instalación de alarmas, que utilizan sensores de abertura de puertas, de movimiento y rayos fotoeléctricos, crece entre un 10 % y 15 % por año. Un negocio pequeño, de dos o tres ambientes, puede optar por adquirir el sistema instalado por USD 500, pagar aparte G. 200.000 por la respuesta de patrulla. “El 98 % de los que compran, piden monitoreo de patrulla”, revela el director de Protek.

Este sistema también se ofrece en comodato, por lo que se paga solo por el servicio de monitoreo y respuesta de patrulla, ya que la empresa lo instala en forma gratuita y se abonan mensualmente G. 230.000. Otra opción es adquirir un kit básico de una central de alarma y cuatro sensores desde G. 750.000.

Un dispositivo que proporciona comodidad, rapidez y seguridad por sobre todas las cosas, son los automatizadores de portones, puesto que la persona no necesita salir de su vehículo para abrir su portón. “Por experiencia sabemos que este es un momento de alto riesgo que los delincuentes aprovechan para atacar. Un kit se puede adquirir desde G. 610.000”, detalla Flores.

Para la defensa personal también hay herramientas de gran ayuda. “Uno de ellos es el gas pimienta, un dispositivo eficiente y de fácil transporte por sus pequeñas dimensiones, puede ser llevado dentro de la cartera de una dama y, en caso de ataque, con el solo hecho de rociar al atacante desde una distancia de 2 a 3 metros, el individuo quedará totalmente anulado por la acción del gas que actúa directamente sobre los ojos, garganta y nariz, creando un estado de sofocación instantánea que lo inmoviliza por varios minutos. Puede ser adquirido desde G. 50.000”, acota.

También hace mención a la picana manopla, propulsora de un choque eléctrico. Se trata de un potente derribador de atacantes, por el hecho de que estos dispositivos actúan sobre los músculos del agresor, tumbándolo instantáneamente e inmovilizándolo por varios minutos. Viene en forma de manopla, linterna, bastones (como los que portan los agentes policiales) o celulares y puede ser adquirido desde G. 100.000.

Las cercas perimetrales electrificadas, que activan el pitido de una sirena en caso de ser cortadas, se emplean muchísimo en lugares que tienen como vecinos los patios baldíos. Se instalan por metro y un lote normal puede ser cubierto por alrededor de G. 2.000.000 a G. 3.000.000.

De todo lo citado hasta aquí, las alarmas con respuesta de patrulla son los que más se utilizan. Estos productos son importados, originarios de Brasil, EE. UU. y China, puesto que el país todavía no tiene ninguno de estos elementos de seguridad en producción.

Armas

El rubro de venta legal de armas también registra un incremento en la demanda, principalmente en pistolas, revólveres y escopetas. “El porcentaje se puede estimar en un poco más del 10 %, que está en línea con el crecimiento de la economía, pero como solo crecen las ventas de este tipo de armas, se presume que es por la inseguridad. En el caso de revólveres, las empresas de seguridad privada son las que mayormente las adquieren para su personal”, refiere Humberto Ortiz, instructor de manejo de armas del Club Centenario.

Ahora, si miramos los números de importaciones, estos pueden ser importantes, ya que se han importado gran cantidad de armas para uso policial.

Para defensa personal, Ortiz subraya que las armas más buscadas son las pistolas calibre 9 mm, revólveres calibre 38 y las escopetas calibre 12. “En general, los precios varían según la procedencia, desde G. 2.000.000 hasta G. 8.000.000, en el caso de las pistolas; los revólveres están en el orden de G. 1.500.000 a G. 4.000.000; las escopetas cuestan entre G. 2.000.000 y G. 4.000.000 para defensa. Hay escopetas deportivas para tiro al plato de mucho mayor valor, entre G. 40.000.000 y G. 60.000.000”.

El mercado local ofrece una variedad interesante de pistolas, revólveres y escopetas, aunque no tan amplia en marcas como en el mercado argentino. “Por su condición, Paraguay debe necesariamente pasar con mercadería en tránsito por los países vecinos y eso suele ser complejo, por lo que viene vía aérea encareciendo mucho el costo. Entre las marcas más caras están las Beretta, Sig Sauer, Walther, Glock, Heckler & Koch o Smith & Wesson, de origen europeo y norteamericano. Las más económicas son Bersa, Taurus o Rossi, de origen regional (Argentina y Brasil)”, describe.

Los rifles calibre 22 son los más abundantes por el precio tanto del rifle como de la munición, otros calibres son el 223 o el 308 pero hay en muy poca cantidad debido a sus costos y de sus municiones. Por ejemplo: una caja de 50 tiros de calibre 22 puede rondar los G. 30.000; en cambio, una de 223 ronda los G. 375.000.

“Los requisitos para adquirir un arma se han endurecido a partir de la promulgación de la ley 4036/10, ya que no solo se debe presentar copia del documento de identidad, Certificado de Antecedente Policial, Certificado de Manejo Seguro de Arma de Fuego, sino además se tiene que completar el Test de Manejo Seguro de Arma de Fuego. Con esto se pretende que el usuario de arma de fuego sea consciente de los aspectos de seguridad relacionados a la tenencia de la misma”, reflexiona Ortiz.

Guardias y equipos tienen un alto efecto disuasivo frente a un potencial ladrón que va a estudiar un domicilio para su próximo atraco. Los delincuentes desisten de sus intenciones al percatarse de que se trata de una casa protegida con cámaras de seguridad, alarmas con o sin monitoreo, o custodios.

Las causas de la inseguridad

Esta problemática surge a raíz de la ausencia de oportunidades que produce la desigualdad social. Asimismo, cuando el desempleo crece un 10 %, la delincuencia aumenta en un 2 %, según un estudio realizado por economistas argentinos. La falta de educación, así como la influencia de malas compañías, el consumo de drogas y el fracaso en la reinserción son agravantes. La existencia de delitos sin sanción justa, la carestía de métodos de prevención, la migración del campo a la ciudad sin oportunidades y la violencia familiar colaboran con este fenómeno.

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