El doctor en veterinaria y jefe de la cátedra de Piscicultura en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de Asunción, Édgar Balbuena, cuenta aspectos referentes a la instalación y explotación de un negocio piscícola.
Si bien la inversión y los cuidados son cruciales en el éxito del emprendimiento, es el manejo de conceptos básicos lo que garantiza la permanencia en el mercado.
Montaje del negocio. “Es necesario comprender la dinámica técnica de los elementos de la producción. Lo primordial para la instalación de una explotación acuícola son el agua, suelo y la topografía”, indica el profesional.
El agua debe estar disponible para llenar los estanques en 30 a 45 días y ser de una calidad que permita el crecimiento de los peces. El suelo, a través de la textura arcillosa, retiene el agua, siendo vital para mantenerla en un nivel apropiado, ayudando a mejorar el bienestar de los peces y obtener los mejores índices. La topografía diseña sistemas de distribución económicos para las unidades productivas, facilitando la construcción de estanques y mejorando el uso del agua para diferentes manejos (muestreo, sanitación, cosecha, otros).
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La escala productiva aplicada es el kilogramo de peces por hectárea, alcanzando cifras de 7000 a 10.000 kg/ha/año. “El fundamento para el montaje de estos emprendimientos es la demanda insatisfecha del producto en el mercado, debido al aumento poblacional, la disminución de las explotaciones de peces nativos por varios factores, como la contaminación, las construcciones de diques y presas; además de la pesca indiscriminada”, acota.
Costos de inversión. Acerca de la instalación de estanques, sostiene: “Los de tierra son más económicos, costando aproximadamente unos USD 12.000 por hectárea de espejo de agua, incluidos los canales de alimentación y desagüe. Esto puede duplicarse si son construidos con materiales impermeabilizantes, como plástico, mamposterías o fibra de vidrio, y si no cuentan con una fuente permanente de alimentación de agua”. Es necesario considerar algunas dependencias adicionales, como un almacén de equipos y alimentos, y un sitio de procesamiento conforme las normas sanitarias para el consumo humano. Las dimensiones se relacionan directamente con el volumen de producción. Un pequeño productor, tipo familiar, que comercializa peces vivos o de forma entera en pie de estanques no necesita ejecutar estas inversiones.
Impacto ambiental. Desde la Secretaría del Ambiente (SEAM) advierten que la evaluación del impacto ambiental debe ser remitida a la institución, sobre todo la de aquellas producciones cuya área de influencia es superior a 3 ha, pues el Paraguay adoptó políticas de fomento de la piscicultura y existe un plan nacional en ejecución con el objetivo de estimularla.
Beneficios del mercado. Este es uno de los rubros de mayor potencial para su desarrollo nacional. La afirmación se sustenta en la extensión de terrenos aptos para la producción semiintensiva, y porque en superficies reducidas se obtiene alto rendimiento y retorno rápido de capital.
Con la tilapia se puede producir unos 7000 a 10.000 kg/ha. En el mercado se vende a G. 20.000 y G. 25.000 el kilo.
Algunas firmas que operan en el sector son Hildebrand, cuya marca Menno Pez produce alevines, se dedica al engorde y la comercialización, liderando el mercado. Las Granjas Aida 1 y 2 se destacan con su modelo completo de producción, para Ecopez. Otro grupo involucrado es Cooperativa San Antonio de Padua, además de varias empresas que hoy toman preponderancia, como la granja piscícola Itú, para su marca Rico Pez.
En Alto Paraná e Itapúa se ve la mayor expansión de este rubro, que con empeño y manejo adecuado de los recursos resulta favorable para la economía nacional.
Especies más adecuadas para la producción
La tilapia es la dominante en la piscicultura tropical, por la gran demanda. La carne es de excelente calidad, sin espinas, de sabor agradable y nutricionalmente equilibrada. El filete es el más popular en los negocios de gastronomía. El precio de los alevines ronda los G. 150 a G. 500.
Se destaca también el cultivo del pacú, el cual tiene un mercado potencial importante, pues es muy valorado en la cocina paraguaya. Actualmente, se fomenta su cultivo, con la cooperación técnica internacional. Los alevines cuestan entre G. 350 a G. 1500.
En ambos casos, el precio está determinado por el tamaño y la cantidad de peces adquiridos.
Cuidados especiales en el transporte de los alevines así como el preparado adecuado de los estanques, garantizarán una mínima mortandad.
carlos.canete@abc.com.py
