1. Educación y concienciación. Informar a los hijos, alumnos, otros, sobre los riesgos y consecuencias del abuso de sustancias y las adicciones comportamentales es fundamental. Esto incluye programas en escuelas, comunidades y medios de comunicación que aborden los efectos nocivos del consumo de drogas, alcohol y el desarrollo de adicciones comportamentales.
2. Programas de habilidades para la vida. Enseñar a los jóvenes a manejar el estrés, a resistir la presión de grupo y a resolver conflictos de manera efectiva a través de clases de orientación, ciencias, etc. para contribuir a las enseñanzas de la familia.
3. Intervenciones tempranas. Iden-tificar y ofrecer apoyo a individuos en riesgo de desarrollar adicciones.
4. Acceso a servicios de salud mental. Facilitar el acceso a servicios de salud mental y programas de asesoramiento puede ayudar a abordar las causas subyacentes de las adicciones, como trastornos de ansiedad o depresión.
5 Políticas públicas y regulaciones. Limitar el acceso a sustancias adictivas a través de restricciones de edad, impuestos y regulaciones sobre publicidad y disponibilidad.
6. Entornos seguros y de apoyo. Crear entornos seguros y de apoyo en las familias, escuelas y comunidades que promuevan estilos de vida saludables.
7. Promoción de actividades alternativas. Fomentar la participación en deportes, artes y otras actividades recreativas como medios positivos para el manejo del tiempo libre y la construcción de relaciones interpersonales saludables.
8. Fortalecimiento comunitario. Involucrar a la comunidad en la creación de un ambiente que desaliente el abuso de sustancias y promueva la salud y el bienestar general.
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La prevención efectiva de las adicciones requiere un enfoque coordinado de trabajo que incluya a los individuos, las familias, las escuelas, las comunidades y el Gobierno para reducir los factores de riesgo y promover factores protectores en todos los niveles de la sociedad.
En el Paraguay existen escasos centros tanto públicos como privados dedicados al tratamiento de adicciones a sustancias y adicciones comportamentales. La oferta de servicios puede variar desde atención psicológica y psiquiátrica hasta programas de rehabilitación integral. También cabe mencionar a los grupos de apoyo, como Alcohólicos Anónimos (AA) y Narcóticos Anónimos (NA), que operan en varias partes del país. Estos grupos brindan un espacio de apoyo mutuo para personas que buscan superar su dependencia de sustancias.
Fuente: Viviana Riego, Noelia Ruiz Díaz y Marcelo O’Higgins. Salud mental para la formación integral. Fascículo 11. Curso de ABC Color. 2024.
