Con relación al tratamiento de basuras orgánicas e inorgánicas, la cuestión es muy simple, todos conocemos la famosa regla de las tres erres (3R), se trata de una propuesta sobre prácticas de consumo que pretende desarrollar hábitos como el consumo responsable. Con este concepto es fácil llegar a la práctica de «basura cero».
3R
Reducir
Si reducimos el problema, disminuimos el impacto en el medioambiente. Los problemas de concienciación habría que solucionarlos empezando por esta erre. La reducción puede realizarse en dos niveles: reducción del consumo de bienes o de energía; es decir, reducir o eliminar la cantidad de materiales destinados a un uso único; por ejemplo, los embalajes; adaptar los aparatos en función de sus necesidades; por ejemplo, llenar el lavarropas y no usarla a media carga y reducir pérdidas energéticas o de recursos.
Reutilizar
La segunda erre nos lleva a reducir el impacto en el medioambiente, de manera indirecta. Esta se basa en reutilizar un objeto para darle una segunda vida útil. Todos los materiales o bienes pueden tener más de una vida útil, bien sea reparándolos para un mismo uso o con imaginación para un uso diferente, por ejemplo: utilizar la otra carilla de la hoja impresa.
Reciclar
Esta es una de las erres más populares debido a que el sistema de consumo actual ha preferido usar envases de materiales reciclables, principalmente los plásticos. Este proceso se realiza más a nivel industrial, por ejemplo, se elaboran nuevos productos al derretir el vidrio.
