1. Lee lenta y atentamente. No leas solo buscando la respuesta rápidamente; puede ser que alguna información importante se te escape.
2. Observa la expresión o idea que te resulta complicada. No huyas de lo que no entiendes. Coloca signos de interrogación (¿?) al lado para verificar después.
3. Comparte las dudas con los compañeros de al lado; luego, con el profesor.
4. Resalta palabras claves. Encierra en círculo las expresiones que se relacionan y van explicando lo que ocurre o se dice.
5. Subraya las ideas principales y responde estas preguntas:
• ¿Cuál de estas ideas no puede faltar?
• ¿Qué pretende el autor?
• ¿Cuál es su intención?
Hoy trabajaremos dos niveles de comprensión:
a. Comprensión local en el nivel literal: se da cuando el lector puede recuperar información o dato concreto del texto.
b. Comprensión en el nivel inferencial: cuando el lector puede entender los aspectos e ideas que no aparecen literalmente (directa o explícitamente) en el texto.
Practicaremos con las fábulas de Esopo.
Esopo (siglo VI a. C.), escritor griego. La fábula fue uno de los más antiguos géneros de la literatura universal; es un tipo de relato breve protagonizado por animales personificados, cuya finalidad didáctica se explicita en una moraleja final. La Grecia clásica atribuyó a Esopo la invención de este género, al igual que asignó a Homero la paternidad de la épica. Hasta muchos siglos después no se dudó de la existencia efectiva de ambos, señalando además la perfecta antítesis entre las dos figuras: Homero como cantor de las gestas de los héroes y Esopo como retratista de la plebe, de las debilidades humanas bajo aspecto de animales.
Recuperado: 9/5/2016 de http://bit.ly/1mt5qDv
Texto 1
Los hijos del labrador (Esopo)
Los dos hijos de un labrador vivían siempre discutiendo. Se peleaban por cualquier motivo, como quién iba a manejar el arado, quién sembraría, y así con todo. Cada vez que había una riña, ellos dejaban de hablarse. La concordia parecía algo imposible entre los dos. Eran testarudos, orgullosos, y para su padre suponía una dificultad mejorar estos sentimientos. Fue entonces que decidió darles una lección.
Para poner un fin a esta situación, el labrador les llamó, les pidió que fueran al bosque y trajeran un manojo de leña. Los chicos obedecieron a su padre y, una vez en el bosque, empezaron a competir para ver quién recogía más leños. Y otra pelea se armó. Cuando cumplieron la tarea, se fueron hacia su padre, quien les dijo:
—Ahora, junten todos las varas, las amarran muy fuerte con una cuerda y veamos quién es el más fuerte de los dos. Tendrán que romper todas las varas al mismo tiempo.
Y así lo intentaron los dos chicos. Pero a pesar de todos sus esfuerzos, no lo consiguieron. Entonces deshizo el haz y les dio las varas una a una; los hijos las rompieron fácilmente.
—¡Se dan cuenta! —les dijo el padre—. Si vosotros permanecen unidos como el haz de varas, serán invencibles ante la adversidad; pero si están divididos, serán vencidos uno a uno con facilidad. Cuando estamos unidos, somos más fuertes y resistentes, y nadie podrá hacernos daño.
Y los tres se abrazaron.
Responde las preguntas.
a. ¿Qué valor no existía entre los hermanos?
b. ¿Qué actitud adoptaban después de cada discusión?
c. ¿Qué orden del padre no pudieron cumplir?
d. ¿Cuál de estos refranes sirve como moraleja de la fábula?
«Al que madruga Dios le ayuda».
«El que piensa antes de actuar es un sabio».
«La unión hace la fuerza».
«Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija».
e. En parejas, redacten un cuento que desarrolle el tema «Unidos somos más fuertes y resistentes».
Texto 2
La paloma y la hormiga (Esopo)
Obligada por la sed, una hormiga bajó a un manantial; arrastrada por la corriente, estaba a punto de ahogarse.
Viéndola en esta emergencia, una paloma desprendió de un árbol una ramita, la arrojó a la corriente, montó encima a la hormiga y la salvó.
Mientras tanto, un cazador de pájaros se adelantó con su arma preparada para cazar a la paloma. Lo vio la hormiga y lo picó en el talón, haciendo soltar su arma. Aprovechó el momento la paloma para alzar el vuelo.
Debemos ser agradecidos y devolver los favores que recibimos.
Responde las preguntas.
a. ¿En qué circunstancias se encontraba la hormiga?
b. ¿Eran amigas la paloma y la hormiga?
c. ¿Qué tipo de sentimiento se fomenta en esta historia?
Texto 3
La zorra y la leona (Esopo)
Reprochaba una zorra a una leona el hecho de que siempre solo pariese a un pequeñuelo.
Y le contestó la leona:
—Sí, uno solo, tienes razón, pero es ¡un señor león!
No midas el valor de las cosas por su cantidad, sino por su virtud.
Responde las preguntas.
a. ¿Cuántos hijos puede parir una zorra?
b. ¿Cuántos hijos puede parir una leona?
c. ¿Qué tipo de virtudes se atribuyen al zorro y al león?
d. ¿Qué quiere significar la leona con la expresión: «…pero es ¡un señor león!»?
Recuperado: 9/5/2016 de http://bit.ly/1sQHZXY
