16 de agosto de 2026



Argumentar en voz alta, ante otros y en tiempo real es uno de los desafíos más exigentes del lenguaje. En el debate oral no basta con tener razón: hay que saber cómo expresar esa razón con claridad, construir argumentos sólidos y rebatir los del adversario de manera respetuosa y efectiva.

El uso consciente de estrategias interpretativas nos permite recuperar información explícita, inferir significado de palabras desconocidas a partir del contexto, controlar y verificar la propia comprensión durante la lectura. Hoy practicaremos esas estrategias.