Una buena lectura oral implica la pronunciación de los fonemas (sonidos) y las palabras de una manera correcta, dando la entonación y las pausas adecuadas, según la intención del texto.
Existen cualidades que distinguen la lectura en voz alta, y las repasamos juntos.
* La entonación
Es el conjunto de pausas e inflexiones ascendentes y descendentes de la voz. La entonación da viveza a la expresión oral. Es el alma de la expresión hablada. Es fundamental para la comprensión de los contenidos del texto.
* Las pausas
Son breves silencios o interrupciones que practicamos al leer. Por lo general, las pausas están indicadas en el texto por los signos de puntuación. Sin embargo, frecuentemente debemos detenernos según el sentido de la lectura, aunque no estén señaladas por ningún signo.
* Los signos de puntuación
Dan al lector indicaciones sobre las pausas que se deben practicar y la entonación que debe emplearse para resaltar los distintos contenidos del texto: informaciones, deseos, preguntas, dudas, órdenes, ruegos...
En la lectura —en general, tanto silenciosa como oral— debe ser estricta la interrupción y deben ser precisos los tonos empleados para que el interlocutor capte con precisión el contenido de lo que se le desea transmitir.
*Analicemos qué indican cada una de estas expresiones.
1. Juan cuida la naturaleza. (Nivel informativo: se habla de Juan y de él se dice que cuida la naturaleza. Está dada en forma afirmativa, pues la oración carece de marcas de negación).
2. ¿Juan cuida la naturaleza? (Nivel cuestionador: se interroga al oyente acerca de otra persona. Como es una pregunta total, solo pide una confirmación afirmativa o negativa).
3. Juan, ¿cuida la naturaleza? (Nivel cuestionador: pero esta vez el interlocutor se llama Juan y a él se le pregunta en forma directa sobre una determinada actividad. Solo desea confirmación con un sí o un no).
4. Juan, cuida la naturaleza. (Nivel exhortativo: se dirige al interlocutor y le sugiere o le aconseja una determinada actividad).
5. Juan, ¡cuida la naturaleza! (Nivel impositivo o imperativo: el hablante se dirige al oyente con verdadera autoridad y le ordena una determinada actividad. Pudiera tomarse también con una reconvención a una probable incorrecta acción del oyente.
En las expresiones 3, 4 y 5 se emplea el vocativo, que es la expresión que sirve para llamar la atención del interlocutor válido en toda conversación.
* Grupos fónicos, rítmicos y acentuales.
Una oración siempre presenta una unidad de sentido. Esta unidad se expresa con una unidad de entonación.
Con ágil vuelo el colibrí desciende a un granado que sangra bajo el día.
La unidad de sentido que presenta la oración leída se expresa con una línea de tonos sucesivos cuya unidad claramente se aprecia en su comienzo, desarrollo y fin.
Grupo fónico
La sucesión de palabras comprendidas entre dos pausas como un conjunto armónico se llama grupo fónico.
Con ágil vuelo el colibrí desciende ///
a un granado que sangra bajo el día ///
También puede presentarse la siguiente separación, según la intención del hablante.
Con ágil vuelo el colibrí desciende
a un granado /// que sangra bajo el día ///
Grupo rítmico
Cada grupo fónico puede constar de uno o de varios grupos rítmicos que forman entre sí una significación unitaria. Están comprendidos por unidades más pequeñas llamadas impulsos unitarios de pronunciación.
Con ágil vuelo // el colibrí desciende ///
a un granado que sangra // bajo el día///
Grupos acentuales
Se presentan cuando pronunciamos más lentamente. Un grupo acentual tiene como centro o núcleo a cada uno de los acentos prosódicos. Las palabras sin acento —artículos, preposiciones, conjunciones— se unen a la palabra acentuada con la que forman una unidad de significación.
Con ágil / vuelo // el colibrí / desciende ///
a un granado / que sangra / bajo del día ///
Los grupos fónicos se representan con tres barritas rojas ///
Los grupos rítmicos se representan con dos barritas celestes //
Los grupos acentuales se representan con una barrita verde /
Los ejemplos presentados corresponden al soneto de Miguel Rasch Isla
El colibrí
Con ágil vuelo el colibrí desciende
a un granado que sangra bajo el día,
y en pos de la recóndita ambrosía,
en la más roja flor el pico prende.
Como una joya que animara un duende
con soplo de invisible hechicería,
reluce ante la flor y la desprende
y con ella en el aire se extasía.
Álzala ufano sobre el pico y luego,
en los vaivenes de graciosos juegos,
se queda en plena luz como abstraído.
Y en la mañana fúlgida de oro,
me parece, irisándose, un sonoro
rayo de Sol que hubiese florecido.
Actividad
* Seleccionamos poemas de diverso contenido, los leemos primero en voz baja para imaginar la entonación debida y sonorizarlos convenientemente, y luego los leemos en el aula para los compañeros.
