El trasplante consiste en sacar las plántulas del almácigo para colocarlas en el lugar definitivo, cuando alcanzan una altura de 8 a 15 cm, tienen 4 a 5 hojas definitivas y están firmes.
Las plántulas permanecen en el semillero de 4 a 12 semanas dependiendo de la especie hortícola.
Para realizar un buen trasplante tendremos en cuenta los siguientes pasos:
1. Regar el semillero un día antes (en el momento del trasplante la tierra debe estar húmeda pero no demasiado).
2. Aflojar la tierra con la laya, si fuere necesario.
3. Sacar las plantitas con una palita o cuchara, junto con la mayor cantidad de tierra posible (solo las que se van a usar)
4. Transportarlas hasta el cantero definitivo en una bandeja o sobre un papel o trapo húmedo.
5. Preparar los hoyos donde irán según sean a raíz desnuda o con pan de tierra.
Desinfección del terreno.
Generalmente los suelos poseen bacterias, nematodos e insectos. Esto hace que sea necesaria una desinfección antes de la siembra o el trasplante.
Al regar con agua hirviendo (en forma pareja y abundante, de modo que abarque toda la superficie y llegue a unos 40 cm de profundidad) podemos hacer la desinfección.
Al hacer esta operación, luego de la aplicación de abono orgánico, también podemos controlar hongos y semillas de malezas que estén presentes en el mismo.
Luego de regar debe esperarse a que se enfríe unos 30 min antes de la siembra o trasplante.
Fuentes
Lerena Gabarret, A. (1980) Enciclopedia de la Huerta. (Séptima Edición). Buenos Aires: Editorial Mundo Técnico S.R.L.
Ríos, R., Ferreira, E., Galeano, P., Franco, R., Lajarthe, A., Orrego, A., et al. (2001) Curso de Producción de Hortalizas: «Consuma alimentos sanos para una vida sana». San Lorenzo: U.N.A.
