La forma

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Para poder definirla debemos, primeramente, reconocer que el punto, la línea o el plano, cuando son visibles, se convierten en forma.

Todos estos elementos dispuestos en un papel a la vez conforman una «forma» determinada y hay que identificar que aunque la forma tenga volumen, esta es imaginaria por estar sobre un soporte bidimensional.

La forma como plano

En una superficie bidimensional, todas las formas lisas que comúnmente no sean reconocidas como puntos o líneas son planas.

Por característica, esta acumulación de puntos y líneas direccionadas determinan a una «forma» que puede ser informal o formal dependiendo de las líneas que las contengan.

Formales, cuando las líneas que forman su contorno son trazadas con algún elemento de precisión, llámese regla, compás, escuadra. Y denominadas informales cuando las líneas que la contienen son trazadas a mano alzada y sin ningún elemento de precisión.

La forma como volumen

Como es una representación completamente ilusoria, tendremos que hacer referencia al volumen y profundidad en el espacio, en el que todas las formas lisas pueden convertirse en formas tridimensionales, ilusoriamente, con la sugestión de un grosor.

Como una forma tridimensional nunca es vista en frontalidad total, hay muchos ángulos y puntos de vista desde los que puede ser mirada y representada sobre una superficie.

La «forma» como un elemento conceptual dentro de las representaciones del lenguaje visual.

Tema

Las formas positivas y negativas.

Cuando se percibe la forma ocupada como principal, se denomina positiva, y cuando se nota como un espacio blanco rodeado por un espacio ocupado, se denomina negativa.

Para lo que nos ocupa hoy, consideramos un diseño en blanco y negro, en el cual el negro es el ocupado y el blanco es el vacío.