El agua, es un recurso que podría llegar a acabarse si no lo cuidamos y lo usamos en su justa medida. El ejemplo más claro de cómo se puede llegar a destruir el agua, lo tenemos representado en lo que hoy es el Lago Ypacaraí, en el cual, últimamente, conforme a las informaciones de la prensa, se ha detectado una impresionante mortandad de peces a causa de la contaminación. Muchos de nuestros ríos y arroyos, han sido declarados no aptos para su uso, sencillamente porque están en las mismas condiciones del lago.
Todos sabemos que el agua debe ser cuidada, porque sin agua la vida se detiene, no hay desarrollo ni puede haber bienestar. En estos días de intenso calor habremos visto por los medios cómo poblaciones enteras, familias, madres con hijos en brazos, salían a mendigar una gota de agua que les sirviera para aplacar la sed, preparar alimentos y asearse, por nombrar solo las actividades primarias.
Convencidos de que sin agua no podemos vivir, es preciso despertarnos y evaluar nuestra conducta a partir de esta pregunta: ¿cómo puedo colaborar para corregir esta manera irracional de comportamiento con el agua? Desde nuestras actividades escolares tenemos mucho que aportar.
¿Sabías qué...
Por cada litro de agua potable limpia y sana que ingresa a nuestras casas, nosotros lo devolvemos, casi en la misma cantidad, como agua residual, sucia y contaminada?
¿Qué podemos hacer?
Lo primero, no quedarnos de brazos cruzados; lo segundo, preguntarnos: ¿cómo puedo colaborar?, y lo tercero: disponernos a realizar algunas acciones. Estas te pueden ayudar:
1. Avisa a tus padres cuando veas alguna pérdida de agua en las conexiones de tu casa.
2. Evita el despilfarro de agua tratada.
3. Cuando riegues las plantas, usa solo lo necesario.
4. En la ducha o al cepillarte los dientes, no dejes que corra agua sin aprovecharla.
5. Si en tu barrio existe un curso de agua, como un arroyo, únete a otros compañeros para cuidarlo y evitar su contaminación.
Para conocer más...
La enfermedad del dengue proviene de aguas estancadas, allí donde proliferan los mosquitos que transmiten el mal.
Actividad
Con la ayuda de la maestra y utilizando periódicos, buscamos informaciones sobre la contaminación de los recursos hídricos, señalamos las causas de las mismas y reflexionamos sobre la manera cómo tratamos al recurso vital.
Recortamos los artículos y los exhibimos en lugares bien visibles para otros colaboren también en esta causa común.
