Inicialmente la expectativa es cubrir el mercado departamental, fundamentalmente el de Pilar, la ciudad con mayor población en el sur.
Uno de los productores, Cándido Zaracho, indicó que anteriormente transportaba su producción a la capital departamental para su venta, pero actualmente los compradores acuden a su finca atraídos por la calidad del producto.
Explicó que en su caso desde hace décadas viene diversificando la producción y la cebolla es una de las hortalizas que probó con éxito. Mencionó al tomate como otra de las variedades que le dio resultados auspiciosos.
Manifestó que el afirmado del camino que conduce al distrito permitirá incrementar el área de cultivo. Resaltó que con una vía de todo tiempo se podrá arriesgar y pensar en proyectos más ambiciosos.
Además de otras variedades agrícolas, Zaracho es dueño de un tambo con una buena producción de queso, muy requerido en el mercado pilarense. Explicó que lamentablemente las industrias lácteas que hace unos años acopiaban la leche para convertirla en yogur y otros subproductos cerraron, obligando a los productores a dedicarse solo a la producción de queso.
La producción de queso en los diversos tambos de todo el departamento de Ñeembucú fue la tabla de salvación para lograr generar mínimos ingresos para las familias campesinas durante las inundaciones que azotaron la zona, a principios de este año.
