La ceremonia del té –en japonés recibe el nombre de “chanoyu”– es una costumbre social y estética característica del país nipón, una ceremonia que se desarrolló bajo la influencia del budismo sen y cuya finalidad es purificar el alma mediante su unión con la naturaleza.
El chanoyu es el símbolo del esfuerzo instintivo de los japoneses por conseguir el reconocimiento de la verdadera belleza, que reside en la sencillez y la simplicidad, según refiere un explicativo sobre esta tradicional manifestación cultural.
Varios invitados especiales disfrutaron del ritual ofrecido por un verdadero maestro, y luego degustaron el sabor de esta milenaria infusión. El embajador estuvo acompañado de su esposa, Yumi Ueda, quien tuvo a su cargo acercar las tazas de té a los invitados especiales.
