Nació en 1956, en el suroeste francés, en una granja donde creció rodeado de patos y cultivos de hongos. Allí fue donde desarrolló su gusto por los ingredientes básicos y típicos de la cocina francesa. Comenzó a trabajar con 16 años, perfeccionando sus conocimientos de la cocina provenzal y mediterránea. En 1981 se hace cargo de la cocina de La Terrasse, restaurante del Hotel Juana, en Juan-les-Pins, que obtendría en 1984 dos estrellas en la Guía Roja de Michelín (manual de cabecera para los gourmets). Sin embargo, sería en el Hotel de París de Montecarlo donde adquiriría su prestigio internacional al dirigir Le Louis XV, primer restaurante de un hotel en obtener las tres estrellas Michelín (máxima distinción de la guía).
Y este sería el comienzo de una carrera meteórica inigualable: hoy, Ducasse posee el mayor complejo de restaurantes de lujo del mundo, que incluye más de 30 locales en diferentes puntos del planeta. Además de ser la cabeza del Groupe Alain Ducasse, su imperio de restaurantes y hoteles con más de 1400 empleados de 52 nacionalidades, dedica parte de su tiempo al entrenamiento de profesionales como director de dos escuelas de cocina y un laboratorio de investigación y desarrollo culinario, y es presidente de la cadena Chateaux y Hoteles de Francia desde 1999. Es el único francés en formar parte de la clasificación de las cien personalidades más influyentes según la revista Forbes y el único chef en el mundo que posee en la actualidad nada menos que 15 estrellas Michelín.
Fue elegido por los príncipes de Mónaco para la realización de su banquete de bodas y por la Agencia Espacial Europea para proveer un menú completo a los astronautas de la Estación Orbital. Su restaurante en el hotel Plaza Athénée de París es el segundo más caro del mundo en cuanto al valor de su menú degustación: cuesta 437 dólares por persona sin bebidas.
Su estilo
El éxito internacional de Ducasse ha logrado que la comida francesa sea nuevamente sexy y esté de moda, mejorando la vieja imagen de la alta cocina que se iba opacando con sus salsas pesadas y exageraciones formales. La idea central de Ducasse es dar a cada restaurante una personalidad propia, una cocina diferente adecuada al lugar donde se encuentra. Viaja constantemente visitando más de una vez al año cada uno de sus restaurantes y hoteles. Cada establecimiento tiene su personalidad: por ejemplo, él siente que el restaurante del Plaza Athénée de París es como un taller de alta costura, mientras que el del Dorchester de Londres y el Adour de New York son prèt-a-porter de lujo.
En cuanto a su cocina, tiene un estilo caracterizado por llegar a cocer los alimentos a muy bajas temperaturas y por lo tanto emplea muchos tiempos de cocción; emplea también bolsas de vacío (sous vide) para cocer algunos de los alimentos. Y utiliza métodos de cocción avanzados de la cocina molecular.
Milagro
En 1984, Alain Ducasse volvió a nacer, ya que se produjo un milagro en su vida: fue el único sobreviviente de un accidente de avión entre St Tropez y Courchevel. Lo operaron trece veces y sobrevivió. En el año 2004 fue condecorado como caballero de la Legión de Honor por el presidente Chirac.
Mientras Ducasse no está en la cocina, su estilo lo lleva a otro nivel en diseño de interiores, organización de cocinas y manejo de talentos: “La responsabilidad del éxito de una cocina y de un buen día es del jefe de cocineros”.
Para Ducasse, la fórmula del éxito radica en que él personalmente se encarga de reclutar y adiestrar a su personal y seleccionar sus productos; en números, esto se traduce en “60 % el producto, 40 % la técnica y un 5 o 10 % el talento”. Su filosofía de la cocina se basa en que “al probar un platillo debe de quedar un recuerdo memorable… si no fuera así, aun en tan solo un comensal, entonces he fallado”.
