Aromáticas y medicinales

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Las plantas constituyen la farmacia de la naturaleza y, por ello, los científicos las estudian constantemente, descubriendo día a día nuevas y prometedoras propiedades. En esta página iremos analizando algunas de ellas, pero solamente en el sentido de presentarlas para que el lector las descubra y conozca. Antes de hacer uso de estas plantas en sentido medicinal, debe consultar a su médico de cabecera.

C (cont.)

Cola de caballo (Equisetum giganteum)

Es una especie botánica del género equiseto, que comprende unas treinta especies distribuidas por todo el planeta, nativa de Sudamérica y América Central, donde se desarrolla en los esterales y bordes de las lagunas. Es una de las plantas silvestres más primitivas que se conocen: hace cientos de millones de años, cuando los dinosaurios reinaban en el planeta, alcanzaba un tamaño descomunal y formaba bosques. Hoy en día es una de las plantas medicinales más usadas: se emplea para eliminar líquidos, fortalecer las uñas, piel y cabellos, remineralizar los huesos y el organismo, cicatrizar heridas y regenerar los tejidos. La cola de caballo es una planta muy rica en sales minerales: además de silicio, contiene abundante potasio. Otros de sus principios activos saludables son los sapónidos, flavonoides y alcaloides, muchos de los cuales poseen comprobados efectos protectores y curativos. Buena parte de sus propiedades medicinales se debe a su riqueza en silicio o sílice. La planta contiene un alto porcentaje de distintas formas de esta sustancia, como el silicato, un mineral que está presente en muy poca cantidad en el cuerpo humano, pero resulta vital porque fortalece la regeneración de los tejidos. Es diurética, astringente, cicatrizante de tejidos y hemostática. Sirve para controlar la diabetes, las infecciones del páncreas y del bazo. En infusiones se usa para lavar las heridas, los ataques de herpes y para el lavaje vaginal, ya que es antibacteriana. Se recomienda hervir unos 20 g de sus tallos y hojas verdes por cada litro de agua y tomar como té, en el mate o tereré. Se encuentra en peligro de extinción.

Cuasia (Quassia amara)

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Árbol ornamental de aspecto elegante, crece espontáneamente desde las Guyanas hasta el norte del Brasil. Los extractos de la madera o corteza de cuasia actúan como insecticida natural y son de particular interés para la agricultura ecológica. La madera, la corteza y la raíz de la cuasia contienen cuasina, su principio amargo, el glucósido piscranina, cuasiol y un aceite etéreo, y se recomiendan para tratar las afecciones gástricas, dispepsia, dolores de estómago, inapetencia, anemia, diarreas, flatulencias, lombrices intestinales, cólicos, congestiones hepáticas y ciertos problemas del sistema urinario. Empleada en la preparación de licores amargos, la cuasia no tiene olor. Antiguamente, se utilizaba como sustituta del lúpulo en la fabricación de la cerveza.

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Desmodium (Desmodium adscendens)

Esta especie crece en África, es rastrera en zonas húmedas, sus tallos se enrollan en las palmeras o cocoteras. Se utiliza desde hace siglos en Senegal, Costa de Marfil, Ghana y Congo como tratamiento para el asma, la disentería, el estreñimiento y los cólicos abdominales. Descubierta por médicos occidentales en 1960, ha demostrado ser un excelente tratamiento natural para diferentes enfermedades hepáticas. Los primeros resultados indicaron que la Desmodium adscendens contaba con alcaloides, saponinas, flavonoides y antocianinas, todos componentes muy beneficiosos. Luego se realizaron otros ensayos clínicos en Inglaterra, Canadá y Francia, que determinaron que no solo servía para tratar las disfunciones hepáticas, sino también para protegerlo durante tratamientos invasivos o de larga duración, como la quimioterapia, y para pacientes alérgicos. Tiene la capacidad de normalizar los niveles de enzimas en el hígado y relajar las fibras musculares lisas por sus propiedades broncodilatadoras y antihistamínicas. Se consigue en casas naturistas en forma de planta seca, como extracto, tintura madre y hasta cápsulas. Se aconseja consumir diariamente entre 6 y 10 g diarios de la planta seca, hervida en un litro de agua.

Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia, y ecomania.com