Aromáticas y medicinales

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Las plantas constituyen la farmacia de la naturaleza y, por ello, los científicos las estudian constantemente, descubriendo día a día nuevas y prometedoras propiedades. En esta página iremos analizando algunas de ellas, pero solamente en el sentido de presentarlas para que el lector las descubra y conozca. Antes de hacer uso de estas plantas en sentido medicinal, debe consultar a su médico de cabecera.

D (cont.)

Doradilla (Hemionitis rufa)

Miembro de los helechos, esta planta crece en el Amambay, en la zona de la cordillera del Ybytyruzú, donde hoy ya casi no existe y se encuentra en peligro de extinción, diezmada por sus muy apreciadas propiedades medicinales. Actualmente, se utiliza comercialmente como doradilla otra variedad, Cymnopteris ruffa, como antirreumática, expectorante, para tratar infecciones de la vejiga y los riñones, trastornos ginecológicos (menstruación irregular, inflamaciones, síntomas de la menopausia), e incluso la caída del cabello (uso externo). En gárgaras, se obtiene excelente resultado ante un dolor de garganta. La infusión se prepara con 20 a 30 g de sus hojas por litro de agua y se bebe durante el día. Puede también usarse con el mate y tereré.

Drosera (Drosera rotundifolia)

Miembro de la familia Droseraceae, es una de las 194 especies de plantas carnívoras que se encuentran, de forma natural, en todos los continentes, excepto en la Antártida. Atraen, capturan y digieren insectos utilizando glándulas mucilaginosas localizadas en la superficie de sus hojas, con el fin de complementar la nutrición, pobre en minerales, que obtienen del suelo en el que crecen. Muchos compuestos medicinalmente activos se encuentran en las droseras, incluyendo flavonoides, quinonas y otros compuestos, entre los que sobresalen ácidos vegetales (ácido cítrico, ácido fórmico, ácido gálico), resina, tanino y vitamina C. Se usan como hierbas medicinales desde el siglo XII, cuando el doctor Matthaeus Platearius, italiano de la Escuela de Salerno, las describió como un remedio contra la tos, bronquitis y asma. Un estudio reciente demostró que, efectivamente, la drosera posee propiedades antitusivas, estimulantes y expectorantes. Hoy en día se siguen usando en una cifra de entre 200 y 300 medicamentos registrados, generalmente combinados con otros ingredientes activos. Los medicamentos se hacen principalmente empleando las raíces, flores y frutos de la planta. En jarabes, es muy eficaz para calmar la tos persistente y convulsiva, la tos seca e irritativa, en bronquitis crónicas, la tos ferina, episodios de asma, faringitis, laringitis y procesos gripales. Descongestiona los conductos respiratorios, alivia la disnea y facilita una respiración más tranquila y normalizada.

E

Eleutorococo (Eleutherococcus senticosus)

Es una planta de la cual se usan la raíz y el rizoma, y tiene efectos similares al gingseng. De hecho, se la conoce también como ginseng siberiano. Numerosos estudios demuestran el efecto protector del eleuterococo frente a estados de estrés físico y mental, y está indicado en estados de agotamiento físico, mental y astenia. Se considera como un restaurador del equilibrio general del cuerpo y un antiestrés (adaptógeno). También es hipoglucemiante, su toma continuada proporciona vigor, aumenta la memoria y la predisposición a la actividad. El poder adaptógeno (estimula el sistema nervioso central, aumenta el rendimiento físico e intelectual, incrementa la resistencia inespecífica a las enfermedades, reduce la frecuencia de las enfermedades debidas al frío y al agotamiento), es inferior al ginseng, pero se ha utilizado ampliamente para aumentar el rendimiento físico de los deportistas. También mejora el estado general de los enfermos oncológicos sometidos a quimioterapia o radioterapia. Al igual que el ginseng, se recomienda hacer descansos entre tratamientos y no es recomendable para menores de 13 años.

Fuentes: Remedios naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia, y ecomania.com