J (cont.)
Jatayva (Hymenaea courbaril)
Es un árbol común en el Caribe, Centro y Sudamérica. En Paraguay se desarrolla en los bosques de la zona norte de la región oriental. Alcanza hasta 20 m de altura, es abundante y su madera es valiosa. El árbol produce una goma pegajosa naranja, resinosa, llamada animé. Antiguamente, era un ingrediente de ungüentos y emplastos, pero en la actualidad su uso es solo para barnices e incienso. La parte medicinal consiste en su rojiza corteza, aunque también pueden usarse sus hojas que, en decocción de unos 20 g por litro de agua, sirve para tratar la epilepsia. Unos 15 g de su corteza se hierven en 1 litro de agua para controlar el reumatismo y también actúa contra los dolores de cualquier índole.
Jatei Ka’a (Achyrocline alata)
Es una planta nativa y anual muy aromática, de tallo ramificado con lanceoladas hojas y flores amarillas. Está diseminada por casi toda la región oriental del Paraguay, se ve con frecuencia en suelos de Guairá, Caaguazú, Cordillera, Caazapá, Itapúa, Alto Paraná, Amambay y Canindeyú. Tiene una resina que es muy utilizada en la medicina popular para calmar los males digestivos y la inflamación del apéndice (apendicitis). Una buena infusión de su parte aérea, junto a sus flores, sirve para calmar los problemas digestivos, la hepatitis, los espasmos y dolores abdominales. También controla los empachos, la mala digestión, la acidez y el ardor estomacal, la inflamación intestinal y actúa contra la fetidez del aliento. Se recomienda a las personas que sufren de estreñimiento que deben tomarla durante tres semanas seguidas, luego se descansa durante este mismo lapso de tiempo para reiniciar nuevamente hasta su curación total. Una infusión de 20 g de su tallo con algo de sus semillas por cada litro de agua se considera como una buena dosis para combatir las afecciones citadas.
Jatevu Ka’a (Peperomia cyclophylla)
Es una planta epífita que crece en el tronco de los árboles en los bosques ribereños. Existe en buena cantidad en los montes de Itapúa, Canindeyú, Amambay y en los del Alto Paraná. Tiene poderes refrescantes y se usa bastante para controlar las dolencias hepáticas. Es igualmente utilizada para controlar los males gastrointestinales, la diarrea, la digestión lenta, las dispepsias, el empacho y los dolores del estómago. Se usa la planta entera en unos 15 g por cada litro de agua, que se puede tomar como té, en el tereré y el mate.
Jazmín (Jasminum officinale)
Es una planta trepadora, propia de climas cálidos, que puede alcanzar los 10 m de altura. También es llamado “la reina de la noche”, porque su olor es más fuerte después del ocaso. El valor terapéutico del aceite de jazmín es tan importante como el de la exquisita y consoladora dulzura de su aroma, que tiene un efecto sobre la mente y las emociones. Es relajante y apoya la energía del corazón, calma los nervios, aligera la tensión y eleva la mente. Como hierba es utilizado en medicina natural por su capacidad para eliminar el estrés y la depresión, reequilibrando los estados emocionales y también se le atribuyen propiedades antisépticas, antiespasmódicas, tónicas y parasiticidas. El jugo de las hojas, aplicado directamente, alivia las secreciones del oído. Las hojas contienen ácido salicílico, por lo que se utilizan en infusión como analgésica y febrífuga. Las raíces machacadas se utilizan para el tratamiento de las parasitosis por nematodos. Las flores son afrodisíacas, antiespasmódicas y se utilizan sobre todo en aromaterapia, al igual que el aceite esencial.
Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia, y ecomania.com
