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Kurupa’y kuru (Anadenanthera colubrina)
Es un árbol común en Sudamérica y el Paraguay, que crece hasta unos 15 m de altura en casi toda la región oriental. Produce buena madera que se usa en la construcción de casas, postes, leña y carbón. Suele formar “manchones” por despedir muchas semillas muy viables y de fácil germinación. La corteza tiene propiedades astringentes (debido a su alto contenido en taninos), por lo que se usa contra diarreas, para curar heridas y picaduras. Una infusión de unos 15 g de sus hojas y corteza por cada litro de agua para curar la diarrea, y con los lavados externos se limpian las heridas causadas por los hongos, ya que es un reconocido antimicótico. Sus semillas tienen fama de ser alucinógenas.
Kurupa’y ra (Parapiptadenia rigida)
También conocido como anchico, es un árbol de madera colorada, nativo de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Su madera es densa y resistente, se utiliza en la construcción para carpintería, postes y leña. Tiene propiedades medicinales, como astringente, expectorante, antidiarreico, antiséptico y antihemorrágico. Usado por sus propiedades antisépticas en el sur de Brasil. La corteza tiene mucho tanino, usado en medicinas alternativas, como un limpiador interno y para tratar el raquitismo, la falta de apetito y las afecciones musculares. Sus hojas en infusión sirven para el tratamiento del flujo blanco de las mujeres y los desarreglos menstruales. La corteza se usa para controlar la diarrea y la disentería, ya que es un buen astringente y la resina que contiene la corteza también combate la tos, el asma y la bronquitis.
Kurupika’y (Sapium glandulosum)
Conocido también como pau-de-leite, pau-leiteiro, lechero, mataojo o toropi, es un árbol lactescente, caducifolio, que puede alcanzar hasta 20 m de altura, endémico en Brasil y Paraguay. Como es una especie heliófila, o de luz difusa, se encuentra en bosques no muy densos. En Brasil se registra su presencia en el sur y en el sudeste. En Paraguay, en la zona oriental del país. La madera es indicada para hacer cajas, y como leña para carbón. Es sumamente ornamental, muy usado en paisajismo y reforestación. El nombre “mataojo” fue dado porque su látex es altamente irritante ocular y se usa para producir hule. Los guaraníes usan su madera para esculpir animales. Sirve para controlar la micción muy frecuente. Elimina el azúcar de la sangre (diabetes) y se usa para el tratamiento de los problemas del riñón y la vejiga. Elimina las arenillas y los pequeños cálculos en los riñones. Unos 10 a 12 g de la corteza por cada litro de agua en cocción es una buena dosis para tomarlo como agua, té, en el mate o tereré.
Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia y ecomania.com
