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Marcela (Achyrocline satureoides)
Es un arbusto que puede llegar al metro de altura, que despide un intenso aroma anisado, que se distribuye desde las sabanas de Venezuela y Colombia, centro y sur de Bolivia (donde crece hasta 3500 msnm), con gran presencia en el Río de la Plata, sur de Brasil, Paraguay, Uruguay, hasta el sur de la Argentina. Crece sobre distintos terrenos, preferentemente humedales, arenales o con piedras. Aromática, digestiva, ayuda a eliminar flatulencias y dolor de panza después de una comida pesada. Tradicionalmente se usa en trastornos gastrointestinales, dolores de estómago, cólicos, pesadez, gases, sueño pesado y sequedad de vientre, así como reguladora de la menstruación y sedante. Se prepara una infusión de sus partes aéreas (sin hervir), agregándose 20 g por litro de agua. Se toma después de las comidas. Excelente recurso para agregar al mate. En el sur de Brasil y en Uruguay, las flores de Marcela son utilizadas en el relleno de las almohadas por su acción sedante, para mejorar la calidad del sueño, y también para ahuyentar insectos, polillas de ropas de cama o roperos. Las flores tienen un agradable aroma y la infusión de sus hojas es usada también en la región para aliviar los dolores de cabeza, calambres y problemas de estómago. Por su sabor amargo, forma parte de bebidas tónicas. A partir de las flores se obtiene un pigmento que se usa como colorante de tejidos. Una infusión al 5 % sirve como enjuague para aclarar los cabellos, estimulando además el folículo piloso y, por ende, disminuye la fragilidad capilar. Para el asma y los problemas respiratorios se pueden preparar un cocimiento con 30 g de flores secas por cada litro de agua hirviendo, se deja reposar 5 min, se filtra y se bebe cuando está tibio. Se pueden beber hasta 2 tazas al día. Esta decocción también sirve para combatir herpes, por lo que se debe lavar la zona afectada con este líquido varias veces al día.
Marrubio (Marrubium vulgare)
Se le conoce también como hierba del sapo, toronjil de Cuyo o malva rubia. Es una planta originaria de Europa que crece de forma silvestre en lugares abandonados o a lo largo de los bordes en carreteras o caminos, al pie de muros, en terrenos baldíos, entre escombros, etc. Posee numerosas propiedades medicinales: reduce el apetito, regulariza las funciones digestivas, es un amargo tónico para el estómago, el hígado y el bazo. Desinflamante intestinal y antiespasmódico. Rica en sales potásicas, ejerce un efecto diurético moderado y es una buena aliada en dietas depurativas y para bajar de peso. Es balsámica y expectorante, lo cual proporciona efectos muy positivos en casos de afecciones del sistema respiratorio, sobre los bronquios, debido también en parte a las saponinas. Está especialmente indicada en bronquitis, gripe, asma, catarro, flemas congestionadas, etc. Para hacer una infusión se usan las hojas y las sumidades floridas: 1 cda. por taza, infundir 10 min en agua hirviendo. Beber 3 tazas al día antes (como aperitivo) o después de las comidas. Se puede agregar un pedacito de corteza de naranja amarga o una ramita de menta. En las herbosterias o tiendas especializadas se puede encontrar en formas de cápsulas o tintura, o mezclada con otras plantas para diversos usos. Precauciones: no administrar por tiempos prolongados, dejar descansar al cuerpo y luego retomar su ingesta. Evite su uso en personas con gastroenteritis o con trastornos que incluyan síntomas de náusea o vómitos.
Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia y ecomania.com
