Bomba helada de duraznos

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Un postre facilísimo para tener en cuenta cuando tenemos invitados en casa y no sabemos qué preparar. Su versión más light (con edulcorante y menos calorías) sale igualmente delicioso y es apto para chicos y grandes.

1 lata de duraznos light
250 g de queso blanco descremado
1 sobre de gelatina sin sabor
1 huevo
1 clara de huevo
30 g de azúcar impalpable (o reemplazar por 1 cda. de edulcorante)

1 Escurrir los duraznos, procesarlos y pasarlos a un bol. Reservar su almíbar.

2 Batir el huevo con la clara y el azúcar impalpable hasta lograr una crema esponjosa; incorporar el queso blanco y el puré de duraznos.

3 Verter el almíbar de los duraznos en una cacerolita, espolvorear por encima la gelatina sin sabor y disolverla a fuego suave, revolviendo con una cuchara de madera.

4 Retirar del fuego antes que la preparación llegue a hervir. Dejar entibiar y unir suavemente a la crema anterior.

5 Verter la crema en un molde forrado con film transparente o en un molde a su elección humedecido con agua fría.

6 Refrigerar durante dos horas como mínimo. Para desmoldar, pasar el recipiente por agua caliente y dar vuelta sobre una fuente. Decorar con duraznos fileteados y hojas de menta.