¿De qué se habla en el mundo gourmet?

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Los amantes de la gastronomía en el mundo han implementado una cantidad de vocablos en inglés que se convirtieron en íconos, algunos más reconocidos que otros. Pero ¿sabemos en realidad de qué se habla en cada caso? Aquí, una pequeña guía para no quedarse afuera de la moda.

Foodie: Aunque la palabra suene muy moderna, lo cierto es que el término se acuñó en los años 80 del pasado siglo en los países de habla inglesa para definir a un cierto público interesado en las cosas del comer y del beber. No se trata de ser un simple gourmet. Aunque ambos comparten el gusto por la gastronomía, al foodie le encanta que le cuenten lo que hay detrás de cada plato, le fascina estar al tanto de todas las tendencias gastronómicas, y no perderse el dato de la apertura o cierre de cualquier negocio gastronómico. El foodie es a la gastronomía lo que un fashion victim a la moda.

Brunch: Originario de Nueva York, el brunch (breakfast + lunch) es una realidad en muchos restaurantes de las grandes ciudades del mundo y aquí en Asunción la tendencia ya tiene muchos seguidores. Es una buena opción para atraer a los que se levantan tarde, se sirve de 13:00 a 16:00, generalmente durante los fines de semana.

Sprunch: Después del brunch, su evolución hacia el ocio más relajante es el sprunch (brunch +spa). Algunos restaurantes ubicados en hoteles ofrecen de manera combinada tomar un completo brunch y, a continuación, relajarse en una sesión de spa en el hotel. ¡Puro placer para sibaritas!

Drunch: ¿Comemos o cenamos? El drunch (drink +lunch) se ofrece como opción a aquellos que desean cenar muy temprano. Hay distintas corrientes en torno a este término. Para unos es lo mismo que el after office, que es ese vamos-a-tomar-y-comer-algo-después-del-trabajo-para-desconectarnos de la vida. Para otros, equivale al aperitivo italiano, tomar y comer algo (más tomar que comer). ¿Qué se ofrece en un drunch? Sándwiches, tapas, bocaditos, minidulces en su versión más chic y algo de beber. En definitiva, un picoteo abundante con bebidas espirituosas y cocteles, entre las que se coronan como reinas de la tarde los gintonics y los vodkatonics.

After office: Muchos locales se han sumado a la moda de ofrecer una oferta diferenciada, desde las 19:00 a las 22:00, generalmente basada en servir una copa o 2 x 1, y una picada para compartir. Las cervezas ganan por lejos, aunque la tendencia de beber una copa de vino va sumando cada vez más adeptos.

Brinner: Una nueva tendencia entre los foodies consiste en cenar el desayuno. O lo que es lo mismo, tomar como cena un desayuno tradicional. En el brinner (breakfast + dinner) no se toma alcohol, sino una taza o tazón de café con leche o chocolate caliente, unos cereales con yogur y una fruta. La leche con cereales es la receta ideal para el brinner perfecto de un moderno foodie que se quedó en casa a la hora de cenar.

Stop and go: Es la posibilidad de comer algo rápido, generalmente en la barra o en un espacio compartido con otros comensales desconocidos. En Asunción, el Lido Bar y el Bolsi son nuestros ejemplos más conocidos.

Happy hour: Sigue siendo la apuesta más fuerte de muchos locales gastronómicos, que durante “la hora feliz” ofrecen gratuitamente una segunda consumición a sus clientes, o alguna promoción especial.

Slow food: Movimiento culinario nacido en Italia que promueve la lentitud en la comida, los productos naturales, las recetas locales, y el deleite en el sentido del gusto. Se trata de combinar el placer y el conocimiento gastronómico, valorando la calidad de los productos, teniendo en cuenta su procedencia y el modo de cocinarlas.

Fast good: También los foodies necesitan muchas veces comer algo rápido, pero rápido no quiere decir malo. Para ello acuñaron este término que se trata de utilizar ingredientes saludables, verduras y frutas orgánicas, productos frescos y de temporada.

Raw food: La cocina raw, o las recetas raw, se basan en la filosofía de tomar alimentos orgánicos de origen vegetal en crudo. Pero no se trata de preparar una ensalada sino de elaborar platos que requieran técnicas más laboriosas como, por ejemplo, la deshidratación o la germinación, en el caso de algunas semillas. El objetivo es comer los alimentos en su forma más pura, aprovechando así sus todos sus nutrientes.

Fuente: www.barradeideas.com