Desde niños nos dicen que si queremos crecer grandes y fuertes debemos beber leche de vaca, que está llena de proteínas para los músculos y calcio para los huesos. Sin embargo, en los Estados Unidos, la leche tradicional está perdiendo terreno. Parece ser que los consumidores se están decantando por las alternativas vegetales, como la leche de soja, de coco o de almendras, al menos así se concluye en un estudio elaborado por la consultora de mercado Nielsen. Según el informe, la leche de almendras sustituye ahora a la leche favorita de Estados Unidos, ya que cuenta con un crecimiento de ventas del 250 % en los últimos cinco años. Durante ese mismo período, sin embargo, el mercado total de leche de vaca se ha reducido en más de mil millones de dólares. La industria lechera, dado que el consumo se reducía año tras año, fue bajando el precio de la leche de vaca, pero no ha servido de nada, ya que los consumidores no fueron tentados por el aspecto económico. Lo mismo ocurre con los derivados lácteos: se opta por el consumo de queso de soja y otras variedades vegetales, y este segmento también ha experimentado un notable crecimiento.
Sin embargo, mientras que la leche de almendras todavía tiene una fracción del mercado total de leche (alrededor del 5%), es más del doble de los ingresos de los otros sustitutos lácteos combinados. Según el informe de la consultora Nielsen, publicado el 31 de marzo de este año, se auguran grandes cambios a mediano plazo, ya que cada vez es mayor la tendencia de consumir alimentos que favorezcan la salud, el bienestar y el medioambiente.
Otro aspecto que se destaca en el informe de Nielsen –y que está jugando en favor de la leche de almendras– es la dieta, es decir, la alimentación que adoptan quienes no aceptan las hormonas presentes en la leche de soja o la lactosa, entre otras. La consultora concluye que, a pesar del enorme crecimiento experimentado desde el 2011 al 2014 en el consumo de leche de almendras, el ritmo se frenó un poco el año pasado, pero esto es solo un pequeño bache. Según los datos de la consultora, la venta de leche de almendras creció un 7,8 % en 2015 con respecto al año 2014, en cambio, la leche de vaca experimentó una caída del 7 %. Este es un patrón establecido en los años 2012 y 2013, las ventas de leche de almendras crecieron un 59,8 % y un 50 %, respectivamente, mientras que la leche de vaca sufrió una caída de un 0,7% y un 1,7% en esos años.
Fuente: http://www.nielsen.com/us/en/insights/news/2016/americans-are-nuts-for-almond-milk.html
