Los quesos más famosos

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Los quesos son tan diversos desde su origen, textura, tipo de leche, color, sabor e incluso en su combinación con otros alimentos. Es importante conocer sus características para apreciarlos mejor. En esta página, una guía para que los amantes de los quesos puedan compararlos, desde sus texturas hasta con qué acompañarlos mejor.

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Vezzena: Este queso se puede definir como el símbolo de la tradición quesera de la provincia de Trento, Italia. Se dice que el emperador Francisco José I lo quería tener todos los días en su mesa. El Vezzena es un queso de pasta semicocida, duro, curado (de tres meses a dos años) producido a partir de leche cruda de vaca de dos ordeños. La leche cruda de vaca de la tarde, parcialmente descremada, se une a la leche del ordeñe de la mañana. Incluso cuando está muy maduro, el Vezzena conserva una suavidad y cremosidad excepcionales, liberando aromas particulares según el periodo de pastoreo. Después de 12 a 18 meses, los agujeros desaparecen y la pasta, muy amarilla, tiende a agrietarse; los perfumes se vuelven complejos y la boca se llena de sensaciones herbáceas y especiadas. Se comercializa con forma cilíndrica de 35 a 40 cm de diámetro y un peso promedio de 8 a 12 kg. Se come solo con trozos jugosos de melón, higos y avellanas. Y también rallado y gratinado en platos de pasta y verduras. Se recomienda servirlo con el famoso vino de la región, el Lagrein Doc Carano (D.O. Alto Adige).

Vidiago: Queso suave y tierno elaborado artesanalmente a partir de leche entera y pasteurizada de vaca en Puertas de Vigiado, en la región de Asturias, España. Su formato es similar a un ladrillo plano y tiene corteza natural, cepillada (o limpia) y de color amarillo pajizo. El interior es cerrado, homogéneo, sin ojos, de pasta blanda y elástica, casi untuosa y de color amarillo tenue. Es un queso suave y franco, entre dulzón y láctico, mantecoso y fundente al paladar. Está envasado al vacío para su mejor transporte. Dejar orear una hora antes de su consumo. Debido a sus características sensoriales, se consume a todas horas y para todo tipo de público. Perfecto para desayuno, merienda y en sándwiches, liga perfectamente con otros sabores, rebajándolos y dándoles el "toque láctico" fundente. Se acompaña con un tinto joven.

Vigneron: Este es un queso excepcional, producido en la región sur de Australia. Fue el producto de la unión de un enólogo y un maestro quesero, que crearon un queso de pasta blanda, lavado suavemente con vino Adelaida Hills Chardonnay y envuelto en hojas de vid seleccionadas de la viña. El Vigneron es el resultado del matrimonio del queso y el vino. Un queso que fue creado para exhibir las hojas de vid y los vinos de la viña Coriole. Se trata de un queso artesanal hecho con leche agria de cabra. Desprende un fuerte olor a tierra y una tenue acidez procedente de la hoja de vid. La pasta es muy blanca, típico de los quesos de cabra, suave y cremosa en los quesos jóvenes, más fuerte, desarrollada y compleja a medida que va madurando. La hoja de la vid aporta un toque de calidad, añade al sabor una fuerte acidez que va más allá de la superficie y llega hasta el núcleo de la pasta. Las hojas son comestibles, que las coma o no, es una cuestión de gusto. Se trata de un queso especial para los más aventureros. Combina muy bien acompañado de rodajas de manzanas frescas y frutos secos.

Vignotte: Queso francés semiblando producido en forma industrial en la región de Normandía a partir de leche pasteurizada de vaca. Este queso triple crema con un 75 % de grasa, es muy popular; es textura ligera, casi como una mousse, gracias al cuidado que se tiene al poner la cuajada en los moldes. El sabor es fresco y cremoso, algo salado y con reminiscencia de limón. Tiene una corteza espesa, aterciopelada, lisa, con moho. Se acompaña en una tabla de quesos con frutos secos, frutas disecadas y un Champagne brut o un Blanc Fume Sauvignon.