Los vinos DOC y AOC (parte IX)

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Chile es uno de los países donde hay mayor diferencia entre sus terroirs. Sus viñedos se extienden de Norte a Sur con diferentes microclimas gracias a sus valles de aguas que corren desde las alturas de los Andes hacia el océano Pacífico.

Se divide en varios DOC; cada DOC lleva el nombre de un valle, lugar por donde casi siempre hay un corredor de agua que viene del deshielo de los Andes. Hoy en día los enólogos ya saben más sobre estos diferentes terroirs y las uvas que mejor se adaptan a ellos, pero siguen sin una ley o una carta de compromiso entre las diferentes viñas de ese país sobre qué hacer con los diferentes DOC. La única ley que hay fue promulgada en el año 1995 y divide a Chile en 5 grandes regiones vitivinícolas, divididas transversalmente por grandes ríos. Es decir, se puede plantar todo tipo de uvas en un mismo DOC, la irrigación está permitida en todas ellas, así como la densidad de plantas por hectárea y el rendimiento de cada planta no es controlado. Como diría yo, es el “Far West” de la viticultura en su máxima expresión: cada viña puede hacer lo que quiera y como quiera. Por ello es indispensable tener una credibilidad en la viña y en sus productos.

Cuando compro un producto chileno o igualmente argentino aquí, en Sudamérica, lo que compro es una marca y la credibilidad en esa viña o bodega, en sus enólogos y en lo que la etiqueta está describiendo. Ya me fui por las ramas, pero antes de volver al tronco principal, quiero resaltar que aquí, en Sudamérica, los términos Reserva y Gran Reserva no tienen el mismo significado que en Europa, por más que se escriban igual. En Europa eso está totalmente legislado y, como dije antes, aquí en Sudamérica es el “Far West” total y resaltamos nuevamente la credibilidad hacia una marca.

Bueno, volvamos a nuestro tema… Al norte de Chile encontramos el famosísimo DO Valle del Elqui, conocido por producir las uvas del tipo Moscatel de Alejandría, de donde se cosechan las uvas para el Pisco Chileno. Pero hoy en día nuevos proyectos vitivinícolas en la región están plantando uvas como Syrah y Carménère; su suelo es pedregoso y solo llueve 120 mm al año.

En el DO Valle de Limarí, camino al sur, se encuentra una de las viñas que más me gustan, Tabalí, de donde provienen buenísimos vinos Syrah, Chardonnay y Sauvignon Blanc, aunque su Pinot Noir también me agrada muchísimo.

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El DO Valle del Aconcagua es conocido como la casa de la Viña Errazuriz. Han pasado más de 137 años desde que esta viña ha plantado sus primeras cepas allí y es sabido que el Cabernet Sauvignon da excelente resultado en esta región así como las demás uvas provenientes de la región de Burdeos en Francia.

DO Valle de Casablanca es una región que, en 1997, cuando vivía en ese país, solo tenía una viña allí implantada, Veramonte. Hoy en día varias bodegas producen fantásticos vinos allí de las uvas Pinot Noir en tintos, así como Sauvignon Blanc y Chardonnay, en blancos.

DO Valle de Leyda es uno de los más nuevos descubrimientos de Chile, sus suelos son calcáreos y están contorneados por el río Maipo, que deja una intensa bruma sobre el valle todas las mañanas. Allí se producen -a mi criterio- los mejores Sauvignon Blancs y Rieslings del país trasandino.

DO Valle del Maipo, en la zona central, es una de las regiones más antiguas de Chile, con viñas desde tiempos de la colonización española. Allí encontramos a viñas como Santa Carolina, Concha y Toro, Cousiño Macul, Tarapacá, Santa Rita con tradición de exportación de vinos hacia Europa que data de los años 1900. Son casi 11 mil hectáreas de viñas plantadas en la región y casi el 70 % corresponde a Cabernet Sauvignon.

DO Valle de Cachapoal, zona privilegiada para el plantío de la mítica uva chilena Carménère, es de clima frío, con una lluvia concentrada durante el invierno que no supera los 400 mm al año, y sus suelos son aluviales (es decir, tierra y piedra que descienden arrastradas desde las montañas).

DO Valle de Colchagua es un valle protegido por dos cadenas de montañas -una al norte y otra al sur- en donde resaltan dos laderas, Ninquen y Apalta, que están entre los terroirs más prestigiosos de Chile. En este valle, que tiene gran influencia marina y una precipitación de 600 mm al año, se producen principalmente tintos.

DO Valle de Curicó, cuna de Viña San Pedro en el año 1851, es una zona de gran amplitud térmica donde se plantan varias variedades de uvas tanto tintas como blancas. Una de mis viñas preferidas de la región es Valdivieso, que produce un vino elegante y muy frutado.

DO Valle del Maule, a 250 km al sur de la capital, es una zona donde los viñedos no necesitan de irrigación, ya que llueve 730 mm al año, con alturas promedio de 300 a 700 metros sobre el nivel del mar. Allí están ubicadas preciosas bodegas coloniales, como la de J. Bouchon.

En la región sur, el DO Valle del Bío–Bío es una de las más conocidas, grandes vinos Pinot Noir y Chardonnay se producen allí y es donde mejor se adaptan las uvas de origen germánico Riesling y Gewürztaminer.

Preciados lectores, los dejo y hasta el sábado que viene. ¡Salud!