"Es muy emocionante, estoy muy contenta de recibir este premio, pues es una gran motivación para seguir hacia adelante, no solo para mí, sino para todos los que colaboran en Roberta Sudbrack", declaró la chef brasileña, cuyo restaurante funciona en el distrito del jardín botánico de la ciudad de Río de Janeiro, y obtuvo el puesto n° 13 del ranking de Los 50 Mejores Restaurantes de América Latina en 2014. Su cocina, destacó la organización del concurso, "ha puesto en un papel protagónico a la comida diaria de Brasil, un menú auténtico y especial que le ha ganado el reconocimiento internacional".
La elección del premio resulta de la votación de 252 expertos de la industria gastronómica, que forman parte de la Academia de los 50 Mejores Restaurantes de América Latina. En su edición 2014, la ganadora fue la chef mexicana Elena Reygadas, propietaria de la Panadería Rosetta, en el D.F.; en 2013, el premio había quedado en manos de Helena Rizzo, otra brasileña que junto a su marido es propietaria del restaurante Mani, en San Pablo.
Nacida en Porto Alegre hace 46 años, vivía con sus abuelos en Brasilia. Cuando su abuelo falleció, la familia enfrentaba dificultades financieras y Roberta, con 17 años, comenzó a vender panchos en las calles de la Capital Federal. La salsa de tomate que preparaba diariamente su abuela Iracema y la salchicha artesanal aseguraron el éxito de sus sándwiches. "Fue con el dinero de los panchos que pude acceder a la universidad de veterinaria en los Estados Unidos, en Bethesda, al noroeste de Washington", dice. La receta es tratada con cariño por la chef hasta el día de hoy. Su versión más elaborada, bautizada SudDog, es uno de los grandes éxitos de su restaurante.
Dejó sus estudios y volvió a Brasil, donde en una de las cenas que preparó, el entonces presidente Fernando Henrique Cardoso estaba entre los comensales. Poco tiempo después fue convocada para asumir el mando de la cocina de la residencia presidencial, convirtiéndose en la primera mujer en ese cargo, que mantuvo por siete años.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Hace 10 años que abrió el restaurante que lleva su nombre en Río de Janeiro. Allí, su cocina nada tiene que ver con las técnicas moleculares de Ferrán Adriá. Su menú degustación de nueve etapas tiene ingredientes elegidos en el mismo día. Carnes y peces seleccionados con esmero. Solo los viernes ofrece también almuerzo y cena a la carta. De todos modos, solo atiende con reservas, que llevan hasta tres meses de espera.
