El momento de la tortura a policías

La semana pasada prestaron declaración las víctimas de las supuestas torturas que sufrieron en mayo de 2000: los efectivos policiales Alfredo Cáceres y Jorge López. Ambos indicaron que el exministro del Interior Walter Bower estuvo en la sede de la Infantería de Marina.

El comisario principal (R) Alfredo Cáceres tras jurar ante el Tribunal de Sentencia para posteriormente declarar.
El comisario principal (R) Alfredo Cáceres tras jurar ante el Tribunal de Sentencia para posteriormente declarar.

El primero en prestar declaración ante el Tribunal de Sentencia presidido por el juez Carlos Hermosilla fue el comisario principal (R) Alfredo Cáceres, quien estuvo preso en la Marina tras el frustrado golpe de Estado del 18 y 19 de mayo de 2000. Cáceres indicó que sufrió torturas, castigos y vejámenes durante su estadía en la Infantería de Marina. Previamente, el comisario Blas Chamorro le manifestó que se presente, que ordenaron su arresto. “Yo fui detenido alrededor de las 23:15 del 18 de mayo. En la oscuridad me ponen las esposas. Tengo que cumplir la orden del ministro del Interior, me dicen. Me llevan a la Infantería de Marina el 19 de mayo, le encuentro al presidente de la República, al senador Galaverna... me dice el presidente ¿por qué pasó todo esto? y le digo parece que se iba a intervenir su gobierno. Después de hablar con el presidente me quedo encerrado en la pieza. El domingo 21 de mayo, en horas de la siesta me llega un bolso que tenía una remera blanca, un short beige y cosas de aseo personal. A las 21:50 siento que se desllavea mi pieza y se asoma un personal de la Marina. Personal de la justicia viene, ingresa un personal y me dice quédese y me ata la mano; luego me pone cinta de embalaje por el rostro. Conté 14 pasos, luego siete y me hacen entrar en una pieza. El que me lleva me dice arrodíllese y luego siento un golpe en el oído y quedo medio atontado. Les digo por favor no me traten así. El que me hace las preguntas me dice que responda todas las preguntas que me hagan. Me preguntan quién es el financista de todo lo que sucedió”.

“Me di cuenta de que el piso estaba alfombrado. Yo no hice nada, me presenté en la Comandancia como me dijeron, respondí. Me di cuenta de que Jorge López estaba en el piso tendido también. Cada cosa que yo no respondía me estiraban del brazo y escuchaba que Walter Bower se reía. Me pegaron por el estómago y me dieron una patada. Les ruego que no me hagan más así, que no me torturen, querían que les diga que Oviedo estaba metido y no iba a mentir. Después de tanto manoseo escuchó una voz que dice basta y era Walter Bower”.

Jorge López en su declaración indicó: “Me hicieron ingresar a una pieza, primero me hicieron sentar en el suelo, después del otro lado le hicieron entrar al comisario Cáceres y comenzaron a interrogarle, preguntándole quiénes eran los financistas. El comisario Alfredo Cáceres en todo momento se quejaba cuando era golpeado”. Siguió explicando: “Ya que yo estaba en el suelo me acuestan boca para abajo y en un momento dado se abre la puerta y veo por debajo de la venda que entra el señor Walter Bower con una comitiva que no reconocí, y ahí el subcomisario Palacios se da cuenta, cuando hago un movimiento que estaba tratando de ver mejor, me agarra de la cabeza y me hace mirar otro lado, como para que yo no mire hacia la puerta y me pisa la cabeza, para que entienda que tenía que mantenerme en esa posición, y siguió el interrogatorio. Escuché en varias oportunidades quejarse a Cáceres diciendo que no le sigan haciendo nada, ‘anivena péicha pejapo che rehe, quítenme la venda y hablemos como gente civilizada’. En esos momentos también se escuchaba la risa irónica del señor Bower hasta que en un momento dado me sacaron de la pieza y me dejaron en la patrullera en compañía del oficial Vera”.

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Sigue con declaraciones

El juicio oral y público del caso tortura continúa mañana, a partir de las 11:00, con la declaración de cuatro testigos: dos efectivos policiales y dos médicos.

Se hizo cargo

Alfredo Cáceres refirió que escuchó por radio el intento de golpe, se dirigió a la Comandancia e intentó comunicarse con el comandante sin éxito; entonces se hizo cargo.

En la planta

”A cada pregunta que yo contestaba que no sabía, se le ordena al oficial Vera que comience a pegarme en la planta de los pies con un pedazo de palo de escoba que él tenía”, indica López.

perla.silguero@abc.com.py

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