Piden informe a fiscala que imputó a policía

Este artículo tiene 6 años de antigüedad
Suboficial Nery Núñez, quien recibió medidas de vigilancia.
Suboficial Nery Núñez, quien recibió medidas de vigilancia.

La acción de la fiscala Viviana Sánchez, quien imputó a un suboficial de policía por abatir a un maleante tras asaltar un negocio, movilizó a todo el sistema judicial y generó críticas. Por ello fue separada de la causa y el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) le pidió informes a ella y a la jueza.

Como consecuencia de su actuación la fiscala Viviana Sánchez fue separada de la investigación y por resolución de la Fiscalía Adjunta del Área X, a cargo del fiscal Édgar Moreno, fue reasignado el fiscal Deny Yoon Pak, de la Fiscalía Regional de Ciudad del Este, para la investigación de la Causa N° 2689/19 “Ministerio Público en Investigación sobre Supuesto Hecho Punible contra la Vida”.

Por su parte, el presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), Enrique Bacchetta, solicitó informes a la fiscala Sánchez sobre la cuestionada imputación contra el suboficial Núñez, por abatir a un maleante.

La agente de la Unidad Penal N° 1 de Presidente Franco fue emplazada para remitir los antecedentes del caso, para iniciar una investigación referente a su actuación. La jueza Carina Frutos Recalde también fue requerida de un informe sobre la causa.

Antecedentes

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El sábado 30 de noviembre último, a las 23:00, el suboficial inspector Nery Marcelo Núñez (32 años), libre de servicio, llegó hasta la bodega “Michel Bebidas”, propiedad de Basilio Michael Zarza, en Presidente Franco, y dejó estacionada su motocicleta frente al local. Poco tiempo después arribaron al sitio dos sujetos a pie, quienes perpetraron un asalto.

Estos se llevaron G. 1.000.000 y el celular de Zarza. En su escape tomaron la moto del agente, quien al percatarse de ello corrió tras estos para intentar altearlos. Sin embargo, los delincuentes comenzaron a disparar contra Núñez para evitar que les diera alcance.

Algunas de las balas impactaron en la estructura del comercio y, al ver su vida amenazada, Núñez desenfundó su arma de fuego, que llevaba guardada entre su ropa, a la altura de su cintura, y respondió al ataque de los delincuentes. Uno de los tiros hirió al que iba como acompañante.

Ya el domingo 1 de diciembre a la madrugada, llegó Florencio Oviedo González (29), con una herida de bala, al Hospital Distrital de Presidente Franco, donde falleció. Luego se confirmó que era uno de los asaltantes de la bodega, pues tenía el celular de Zarza oculto en una riñonera.

Además, a través del sistema informático de la Policía se constató que Oviedo contaba con antecedentes por secuestro y robo agravado.

Imputación

El suboficial Núñez realizó la denuncia del robo de su biciclo y al mismo tiempo se puso a disposición de la justicia.

Inmediatamente el sistema judicial se movilizó. La fiscala Viviana Sánchez tomó intervención, tomó declaración indagatoria al policía y abrió una investigación en su contra por homicidio doloso por excitación emotiva, en concordancia con el artículo 105, inciso 3, en calidad de autor según el artículo 29 del Código Penal.

Sánchez además requirió al Juzgado Penal de Garantías se aplique la medida cautelar de prisión preventiva para Núñez. La defensa del agente, compuesta por los abogados Pablo Contreras y Liza Fretes, solicitó su excarcelación.

La jueza Carina Frutos Recalde no hizo lugar al pedido de la defensa, pero sí suspendió la ejecución de la prisión preventiva.

El suboficial Nery Núñez fue liberado, pero con medidas de vigilancia como la obligación de comparecer ante el juzgado del 1 al 5 de cada mes, entre las 7:00 y las 13:00 para firmar el libro de comparecencia, la prohibición de cambiar de domicilio y de salir del país, sin autorización previa del juzgado.

Policía, pese a día libre

Los defensores, puestos a disposición de Núñez por el Ministerio del Interior, consideraron que el hecho se ajusta con lo dispuesto en el artículo 20º, inc. 1, del Código Penal – “Estado de necesidad”, en el que se describe que “no obra antijurídicamente quien, en una situación de peligro presente para un bien jurídico propio o ajeno, lesionara el mismo u otro bien impedir un mal mayor que no sea evitable de otra manera”.

En este caso Núñez también fue víctima del hecho, en el que hubo una acción y una reacción. Se añade que, pese a estar libre, él siguió siendo policía y por ello actuó para lo que fue entrenado. Además, actuó ante flagrante delito y su continuación, por lo que consideraron que estaba dentro de su deber.

En ese contexto Núñez expresó “yo fui víctima también en este caso, jugaron contra mi humanidad a matar […] Cualquier camarada mío no va a poder cumplir su función por culpa de esa injusticia. La justicia para los policías no existe, por eso los camaradas tienen miedo para actuar, por temor a esta clase de injusticias”.

Casos similares al del suboficial

El 25 de marzo de 2013, el comerciante Eligio Gómez Cristaldo y su familia fueron tomados por asalto en su casa, donde tenían una despensa, por los hermanos Erinaldo y Leónido Villalba.

Gómez forcejeó con Erinaldo, quien lo encañonó y tras desarmarlo le disparó, matándolo en el local. Luego tomó su propia arma y disparó contra Leónido, quien tenía como rehén a la esposa de Eligio. Tras resultar herido, el maleante soltó a la mujer, huyó; días después cayó preso y luego murió.

Gómez fue procesado por tentativa de homicidio doloso y homicidio doloso.

En un primer juicio, Gómez fue sentenciado a 15 años de cárcel. Ese fallo se anuló, se integró otro tribunal y se cambió la calificación del hecho punible a legítima defensa. En un tercer juicio realizado el 14 de junio del año pasado, Gómez Cristaldo fue absuelto y recuperó su libertad. El fallo fue confirmado este año.

Otro caso ocurrió en noviembre de 2015, cuando Ercilio Núñez Ruiz fue atacado en su despensa por un asaltante armado, Jorge Luis Torres (28 años), con quien forcejeó, y tras intercambiar tiros, acusaron tres balazos cada uno. Torres fue derivado al Hospital de Trauma de Ciudad del Este, donde murió. Núñez fue imputado por homicidio doloso por excitación emotiva, por la fiscala Liliana Denice Duarte.

En setiembre de 2018, Abundio Chamorro Martínez, dueño de la despensa esteña “San José”, fue abordado por cuatro delincuentes, quienes lo redujeron a él, a su esposa y empleados.

A su escape, Chamorro tomó su arma y disparó, hiriendo a Aldo Alider Orué Maidana, quien murió en un hospital. Chamorro fue imputado por la fiscala Carolina Rosa Gadea por homicidio doloso por excitación emotiva.

ariel.espinoza@abc.com.py