Está de turno los 365 días

En el distrito de Itacurubí del Rosario, departamento de San Pedro, hay un solo fiscal para todo el año. Este abarca un extenso territorio donde predominan casos de violencia familiar y también de abuso sexual en niños.

El fiscal Florencio Pereira, junto con su equipo, en uno de los controles ruteros en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia del covid-19.
El fiscal Florencio Pereira, junto con su equipo, en uno de los controles ruteros en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia del covid-19.Archivo, ABC Color

La localidad de Itacurubí del Rosario cuenta con dos unidades fiscales, para las cuales hay un solo agente del Ministerio Público, el abogado Florencio Pereira, quien junto con su equipo están de turno todo el año.

Es decir, cuando Pereira culmina su turno en la Unidad I, inmediatamente después toma su turno en la Unidad II de la sede fiscal.

Según explicó el propio integrante del Ministerio Público, su jurisdicción se extiende partiendo de Itacurubí del Rosario hasta San Estanislao y hasta Villa del Rosario hasta alcanzar el río Paraguay, así como cada una de las compañías y colonias con las que estas cuentan.

Pereira explicó la situación en esta zona del departamento y enfatizó principalmente en la falta de personal policial, pues en muchas ocasiones solo un agente puede acompañar los procedimientos fiscales para no tener que dejar descuidada la comisaría o subcomisaría.

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“En cuanto a recursos, estamos bastante limitados, a veces el personal policial no tiene combustible para acompañar, tiene que poner de su sueldo para acudir”, relató el fiscal Pereira.

Aumento de violencia familiar

El agente fiscal informó que los casos más recurrentes en su jurisdicción son los que implican violencia familiar. Estos hacen notar mucho más la falta de recursos, pues se producen a cualquier hora del día y para alguna actuación se deben tener recursos disponibles.

Otros delitos graves que ocurren en cantidad son los de abuso sexual en niños, aunque fueron disminuyendo en los últimos tiempos.

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Asimismo, Pereira expuso que la queja mayor de los ciudadanos está dirigida al incremento de consumidores de drogas, específicamente crack, y con ello el aumento de los casos de hurto por parte de los adictos para solventar sus vicios de perdición.

“Lo que tenemos son hurtos bagatelarios. Los consumidores llevan sillas, lavarropas y después venden, según el objeto, por cinco mil o diez mil guaraníes”, dijo Pereira.

Sobre los casos, el fiscal refirió que pese a las limitaciones no halla problemas para cerrar los casos, ya que buscar reunir la mayor cantidad de elementos. Pero por ahora sigue esperando la presencia de otro fiscal, la que le fue prometida hace dos años.

ariel.espinoza@abc.com.py

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