Carlos Báez preso

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Carlos “Aquiles” Báez, sobre quien pesaban dos órdenes de captura, fue detenido el pasado jueves en horas de la mañana por agentes policiales en la ciudad de Lima, departamento de San Pedro. El exjugador de fútbol devenido barrabrava, tiene una condena de tres años y medio que debe cumplir.

Carlos “Aquiles” Báez estaba por abordar un colectivo, al parecer para volver a Asunción, cuando fue individualizado por agentes policiales que, tras constatar su identidad, lo detuvieron por contar con dos órdenes de captura y lo llevaron al departamento de Investigación de Delitos de la zona Se informó de su detención y luego se procedió a su traslado hasta la capital.

“Aquiles” es un referente de las barras brava de Cerro Porteño, y luego de haber protagonizado varios hechos violentos, la justicia le prohibió el ingreso a los estadios. Entonces comenzó a utilizar sus redes sociales para llamar a la violencia.

Al dejar del fútbol, Carlos Báez trató de ser líder de la barra brava y, aprovechando su figura de exjudador, y a base de un discurso agresivo contra los eternos rivales del club Olimpia, se fue ganando un lugar entre los violentos, y esa ira virtual no tardó en transmitirse en las gradas de los estadios.

El 28 de junio de 2013, cuando Cerro Porteño jugó contra Nacional un partido por el campeonato local en el estadio de este último, Carlos Báez, quien estaba entre la hinchada azulgrana, cruzó un vallado y atacó a un hincha rival, a quien golpeó. El suceso fue filmado, y luego vino la denuncia judicial.

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Báez afrontó juicio oral por este caso y fue condenado el 15 de junio de 2016 a tres años y medio de cárcel. La pena fue apelada por la defensa del exjugador, y el 29 de agosto de ese mismo año el tribunal de Apelación en lo Penal, tercera sala, confirmó la condena por los hechos punibles de perturbación de la paz pública e infracción a la ley contra la convivencia de las personas. Se dispuso además que Aquiles siguiera con arresto domiciliario mientras se recurría la condena a la Corte Suprema de Justicia.

Sin embargo, el exatleta incumplió esa condena, y la jueza Ana María Llanes dictó la primera orden de captura contra el condenado.

Amenaza de muerte 

El segundo caso que se le abrió a Carlos Báez fue un proceso por incitación a cometer un hecho punible y amenaza de un hecho punible debido a que en setiembre de 2014, antes de un encuentro que iban a sostener Cerro y Olimpia, hizo circular un audio por Whatsaap en el que decía que iba a matar a hinchas rivales.

El pasado 24 de agosto, el tribunal de sentencia integrado por los jueces Juan Carlos Zárate, María Fernanda García y Cynthia Lovera esperó en vano a Carlos Báez para dar inicio al juicio: el acusado no se presentó. Su abogado, Pedro Palacios, al ser consultado por el tribunal por la comparecencia de su cliente, respondió que no tenía idea de su ausencia. Explicó que habían quedado en encontrarse en tribunales.

Ante esta situación, el tribunal de sentencia declaró la rebeldía y ordenó la captura del exjugador azulgrana, debido a que no compareció a su juicio oral.

Sin embargo, y pese a tener dos ordenes de captura, Carlos Báez, se movía libremente por las calles de Asunción y del interior del país; lo más grave era que el barrabrava, a través de las redes sociales, iba diciendo a sus seguidores en qué lugares y a qué hora iba a estar para tal evento, pero la policía nunca tuvo la intención de detenerlo. Su captura se dio de manera fortuita.

1.  El audio 

“Bueno, muchachos, quiero saber cuándo vamos a ir a matar olimperos ahí en Oviedo. Estoy podrido de todos esos olimpistas, tengo ganas de reventarles a todos, uno por uno le voy a reventar ahí y cómo cantan en su musiquita jare; si quieren mano a mano, mano a mano le voy a dar a toditos, puercos de mierda. Soy Aquiles, por las dudas (sic)”, decía el audio de Whatsapp que envió Carlos Báez, y por eso fue acusado.

2. Redes sociales

El 30 de setiembre pasado, un grupo de hinchas de Villa Florida invitó a Carlos Báez para que participara de actos en festejos por el 105 aniversario de Cerro Porteño, y el barrabrava publicó en sus redes sociales la invitación, y a continuación puso “El inmortal Aquiles estará presente”. Muchas de estas informaciones de su ubicación y a qué hora estaría la fue repartiendo en sus redes, lo que demuestra que se movía sin temor a ser capturado.

Mano dura para los violentos del fútbol

La Justicia tomó una línea de mano dura contra los barras bravas. Una muestra de ello es que la jueza penal de garantías Rosarito Montanía la semana pasada condenó a Alejandro Paredes a un año de cárcel de cumplimiento efectivo, cuando también fue condenado Obdulio Lara, a dos años, pero con suspensión de la condena. Sin embargo, le impusieron una multa económica y prohibición de asistir a encuentros deportivos por el tiempo de la condena.

También Francisco Ariel Sanabria y Miguel Ángel Garay Enciso, Pedro Gauto y Pablo Gauto obtuvieron la suspensión condicional del procedimiento por un año y seis meses.

Todas estas personas son miembros de la barra del club Olimpia y que el 24 de octubre de 2016 protagonizaron hechos violentos. Hay otras nueve personas que también forman parte de este proceso y que por un problema en la notificación no pudieron asistir a la diligencia, pero se los volverá a llamar.

Lo que queda en claro es que todos los violentos que cometan hechos punibles, ya sea dentro o fuera de los estadios deportivos, y sean llevados a la justicia van a recibir una pena ejemplificadora.

En el caso de Obdulio Lara, por ejemplo, aparte de la multa y las reglas de conducta, la jueza también le impuso que se tiene que presentar a la comisaría de su barrio 30 minutos antes del inicio de cualquier partido que juegue el club Olimpia, y retirarse del lugar 30 minutos después de finalizado el encuentro. Si incumple esta medida, será arrestado y se hará efectiva su condena.

victor.franco@abc.com.py