Adicción al café

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Forma parte del desayuno diario de muchas personas, pero para algunos es indispensable. Aunque se conozca que su consumo en exceso podría afectar la salud, también existen estudios que indican que previene ciertas enfermedades.

En 1994 se comprobó que el café era químicamente adictivo. Sin embargo, la licenciada en Nutrición Adriana Vargas asegura que favorece la salud cardiovascular y el buen estado de la visión, ya que posee antioxidantes. “El consumo de dos tazas al día podría llegar a prevenir diabetes tipo 2 y párkinson, y en cada persona genera una respuesta distinta porque a algunas les perjudica los efectos estimulantes, sin embargo, los beneficios son mayores que los riesgos que pueda generar”, señala la profesional.

Excesos

Las consecuencias de su consumo en exceso generan dolor de cabeza, alteraciones del sueño y está contraindicado para los que padecen de gastritis. La cafeína se encuentra en productos, como el café, té, gaseosas, chocolates y postres. Estudios aseguran que los adictos al café padecen síntomas como músculos fatigados —a pesar de no haber realizado algún ejercicio extenuante—, carácter irritable, falta de concentración, depresión, ansiedad, síntomas de resfriado, como náuseas y vómitos, dolor o rigidez muscular, calor y frío.

Según la entendida, si el café no genera efectos secundarios y el consumo es moderado, no existe razón alguna para dejarlo. Pero se podría reemplazar con alternativas, como café de malta o de soja, o directamente optar por un desayuno de licuados de frutas, yogur o leche. La profesional advierte que esta infusión puede agravar la ansiedad o depresión en las personas que padecen estos trastornos. “Los que no deberían consumir café son los niños, las mujeres embarazadas, las personas que padecen insomnio, los diabéticos e hipertensos”.

¿Cómo saber si uno es adicto?

Un consumo mayor al recomendado puede generar consecuencias en la salud. “Las personas que toman grandes cantidades de café buscan el estímulo constante que les genera. Lo ideal es consumir no más de 2 a 3 tazas al día. El mejor método para averiguarlo consiste en no consumir cafeína durante 10 días. Al término de la prueba comprobar si los síntomas –más arriba citados– desparecen.

dbattilana@abc.com.py