Su interés hacia las competencias de aventura se inició hace 15 años, cuando, por diversión, se sucumbió en las corridas de cortas distancias en el Paraguay. No obstante, el entusiasmo y la adrenalina que involucran una ecoaventura sedujeron por completo a Gustavo, quien en 2008 participó por primera vez en una expedición de cuatro días. Este hecho lo impulsó a emprender su preparación atlética para una etapa del Adventure Racing World Series (ARWS), meta que cumplió en 2011.
Ya entonces, Gustavo se propuso trazar una carrera de expedición en el Paraguay, por lo que no dio tregua a sus andanzas en este ámbito. Con un centenar de desafíos de esta índole en su haber, durante estos años no solo obtuvo experiencia, sino también la amistad del corredor español Urtzi Iglesias, considerado uno de los mejores deportistas de aventuras del mundo.
Además de unificar vivencias y encarar eventos del circuito mundial juntos, Gustavo y Urtzi se aliaron para dar forma a la mencionada iniciativa de Gustavo. Con el nombre de Expedición Guaraní, la carrera de aventura de cinco días desplegada en agosto pasado –que partió de Asunción rumbo a departamentos como Paraguarí, Misiones y Cordillera, principalmente– se ganó el respeto de cientos de competidores alrededor del mundo y, además, una histórica posición en el ARWS.
¿Cómo surge tu efervescencia por las carreras de aventura?
Practiqué todo tipo de deportes, como rugby, fútbol, tenis, vóley y squash; todos mal, pero los practiqué (risas). Me lesioné jugando rugby en el mejor momento de mi carrera deportiva, allá por 1995, cuando era parte de la Selección Nacional de Rugby. Tuve que dejar el deporte durante cuatro años y pasar por algunas cirugías antes de empezar a correr carreras de aventura en 2011. Todo empezó por placer; era una manera de hacer turismo. Con el tiempo me fui enganchando hasta el punto que llegué a sumarme a un mundial de carreras de aventura.
¿Pensaste alguna vez alcanzar el nivel profesional?
En el Paraguay, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios organizó por primera vez una carrera de expedición en 2001, momento en que me lancé a correr. Mi primera carrera larga fue de apenas 80 km. Con el tiempo comencé a viajar. En el Brasil tuve mi primera experiencia en el exterior, donde corrí 120 km. Empecé a buscar más intensidad, no solo ir a hacer turismo. Yo no soy talentoso, pero me di cuenta de que podía ser bueno. En 2007 me presenté por primera vez a una carrera de aventura solo de trekking en la Patagonia argentina, donde llegué 64 h después del primer lugar. Para mí, era sobrehumano en aquella época, pero fue también mi primera vez en una premiación, en la cual escuché la emoción de los corredores que realmente disfrutan la aventura y el deporte. Fue la ocasión en que me dije: “quiero correr y ganar algo”. Entrené muchísimo, y un año después corrí la misma carrera y gané la categoría general. Hice 150 km en 33 h, lo que me permitió también batir el récord de esa competencia.
¿Seguís acumulando puntos en el ARWS?
Empecé a viajar a todas partes del mundo para encarar carreras de aventura del circuito mundial, siempre de 500 a 600 km. Más allá de un deporte, se convirtió en un vicio para mí. En la actualidad, prácticamente, ya no corro, pero de alguna manera mi meta es transmitir todo eso que pasé y viví con gente apasionada de las carreras de aventura.
¿Este “vicio” requiere de muchos sacrificios?
Poder hacer todo estos viajes y ser parte de una carrera de aventuras requiere de muchos sacrificios y privaciones no solo a nivel económico, sino también familiar y social. Son diversos los factores que dificultan mucho que los corredores paraguayos puedan desempeñarse en el extranjero, y esta fue una más de mis motivaciones a la hora de pensar en concretar una expedición de aventura en el Paraguay. El objetivo también era hacer conocer el país a corredores extranjeros profesionales, porque mi idea es que se hable del Paraguay.
¿Se dio con ese objetivo?
En una de esas últimas carreras, luego de decidir retirarme del deporte, le comenté a Urtzi Iglesias, capitán del actual mejor equipo del mundo –Columbia Vidaraid–, según el ranking, que dejaba dos pendientes: instaurar una carrera del circuito mundial en el Paraguay y degustar la gloria de correr al más alto nivel mundial. Él también es organizador de competencias y me ofreció su ayuda para ambos casos: establecer una carrera en el Paraguay y poder correr con ellos. Así fue que en 2013 me sumé al team Columbia Vidaraid, pero bajo el nombre del equipo que yo había conformado en el Paraguay, y corrimos en Gales, donde obtuvimos el 4.° puesto. Después de probarme a mí mismo que puedo estar entre los mejores del mundo, toma más fuerza la idea de preparar una expedición de aventura en el país, y en 2014 nace Expedición Guaraní. Urtzi no conocía el Paraguay y al momento de visitar el país y mostrarle algunos lugares, él también se entusiasmó. Tras la experiencia, leer los mensajes de los corredores que integraron a la carrera es reconfortante; uno se queda sorprendido. Resulta que nuestro país es muy bello y acá no lo apreciamos.
¿Qué representa la inclusión de Expedición Guaraní al circuito mundial de carreras de aventura?
Este año fuimos una carrera más de miles que se desarrollan, pero a partir de 2016 y con la inclusión de la competencia al circuito mundial, el Paraguay será una más de sus etapas y tendremos a los mejores equipos del mundo corriendo en el país, queriendo sumar puntos en el ranking y conquistar un puesto en el campeonato del mundo. Esta incorporación fue posible gracias a la buena organización y los resultados de la carrera. En noviembre abrimos la inscripción y ya teníamos a cinco equipos pagando el monto, por lo que estamos superesperanzados de que este año reunamos, al menos, 40 equipos. Tampoco queremos algo demasiado grande, porque todavía estamos ganando experiencia. Tras haber sido capaces de ingresar al circuito mundial, ahora apuntamos a celebrar en el Paraguay un campeonato del mundo en 2018.
Sus triunfos y las anécdotas de sus peripecias son incontables. Deseoso de mostrar la exuberancia de su tierra natal, no solo se hizo con medallas en el exterior, sino también captó la atención de los mejores atletas del planeta, quienes se alistan para ser “aventureros guaraníes”.
Gustavo Borgognon
Máster en Administración de Empresas por la Universidad Católica de Asunción. Corredor de carreras de aventura hace 15 años, logró destaque dentro del circuito Adventure Racing World Series (ARWS). Es, además, propulsor de Expedición Guaraní.
ARWS
Con la incorporación del Paraguay, el circuito mundial o Adventure Racing World Series se compone actualmente de 12 carreras de expedición y aventura de larga duración, llevadas a cabo en diversos países. Estos encuentros convocan a los mejores atletas de resistencia del mundo, quienes ponen a prueba sus habilidades en una variedad de disciplinas, incluyendo cartografía y navegación, senderismo, ciclismo de montaña, remo, descenso o escalada. Los grupos mixtos de hasta cuatro miembros, que se acoplan a cada edición internacional, elevan su puntaje en el ranking mundial, que culmina con el campeonato del mundo.
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Fotos Gustavo Báez, gentileza
