El fracaso es el primer paso hacia el éxito

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Que no te llamen de la empresa a la cual enviaste tu currículum o hayas fracasado en un emprendimiento que comenzaste no significa que vivas el resto de tu vida cometiendo equivocaciones. Si le aplicás la frase bastante gastada “nunca te rindas”, lo más probable es que logres cumplir tus ideales y esas personas que antes te dijeron que no podías, te verán en la cima del éxito.

El triunfo siempre viene después de un par de equivocaciones, pues nadie alcanza el éxito de un día al otro. Es como una especie de "derecho de piso" que la vida te hace pagar de entrada, y algunas personas se decepcionan o se "pichan" al ver que algo no les sale bien o sus triunfos tardan en llegar. Debido a esto son muchos los que dejan de insistir y abandonan todo, por la frustración que les nace al sentirse unos "fracasados".

Imaginate si todas las personas que más de una vez cometieron errores se dieran por vencidas, hoy en día, no tendríamos prácticamente nada. Tampoco hubiese existido la fantástica saga de Harry Potter, pues la escritora J. K. Rowling estaba desempleada cuando comenzó a escribir el primer libro de la historia del mago y varios de sus trabajos anteriores fueron rechazados por las editoriales.

Así también le ocurrió al exitoso y consagrado futbolista Lionel Messi, a quien le diagnosticaron una rara forma de enanismo a los 10 años, pues la hormona del crecimiento estaba inhibida. Y el jugador sentía que, aparte de la altura, había perdido, además, la oportunidad de ser lo que siempre soñó: un grande en la cancha.

Pero como todos sabemos, estas dos historias no terminaron así: Harry Potter es, hoy en día, una de las sagas más conocidas mundialmente y su autora se convirtió en la primera escritora multimillonaria. En cuanto a Messi, su estatura no lo detuvo y sus ganas de triunfar prevalecieron, por eso, hoy en día, es considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.

Así que ahora ya sabés que los triunfos tarden en llegar no es excusa para que no sigas intentando, pues, como dicen, la paciencia es la clave del éxito.

Por Gonzalo Recalde (18 años)