Cuando decís en voz alta que querés ser artista, generalmente se produce un enfrentamiento con los padres; ellos se criaron con la idea de que del arte no se vive y hacen hasta lo imposible para evitar que elijas una carrera mal pagada. Pero es hora de que demostremos a los demás que lo verdaderamente importante es la satisfacción que nos causa hacer lo que amamos.
En nuestra sociedad consumista lo esencial es tener la última tecnología, las casas más lujosas, vestir a la moda y cosas de esta misma línea, y para lograrlo, las personas buscan empleos con la mejor remuneración posible, aunque esto implique sacrificar su vida haciendo algo que no les gusta, eligiendo una profesión solo por conveniencia y dejando de lado su vocación.
Pero existen personas que optaron por lo que realmente les apasiona, como Berta Rojas en el ámbito musical; María Elena Sachero, en lo teatral, y en la literatura, el difunto Augusto Roa Bastos. Ellos son ejemplos extraordinarios de que en Paraguay podés vivir haciendo lo que te gusta, a pesar de todas las dificultades que esto conlleve y debés tener en cuenta que la época de estos grandes artistas era más complicada que la nuestra, ya que había menos oportunidades que ahora.
Si tenés algún talento oculto, ya sea cantar, bailar, actuar, dibujar o cualquier otra forma de expresión y no lo demostrás por temor a la censura por parte de tus familiares o amigos, recordá que un paso hacia la felicidad es hacer lo que amás.
Por Analía Almada (19 años)
