Cenaron tranquilos, aunque a la hora del postre llegó la propuesta: el mozo trajo un ramo de flores y el anillo de compromiso. Toti, como llaman a Jorge, le pidió que se convirtiese en su esposa. Emocionada, Majo aceptó y comenzó la movilización. Como era de esperarse, tuvieron una boda espléndida, pues la mamá de Majo, María Elvira Llano, y toda su familia se encargaron de los pormenores.
El “sí, quiero” ante Dios lo dieron en la iglesia San José. Majo confesó haberse sentido la mujer más feliz al entrar al templo, y ver a sus seres queridos y a su novio de toda la vida ante el altar. La recepción fue en el Sheraton Asunción Hotel, donde predominaron la frescura de los verdes follajes que colmaron los muros del salón y las innumerables flores blancas.
Majo y Toti disfrutaron de una boda soñada.
