Natación para adultos

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La natación y los ejercicios que se realizan en la piscina favorecen a los huesos y aporta flexibilidad a las articulaciones. También se reconocen sus beneficios al área mental y emocional de los adultos.

La profesora Nair Zelada de Culzoni menciona que realizar ejercicios en el agua es una actividad terapéutica debido a que el agua realiza su función de relajar, descontracturar, desinflamar y masajear todo el cuerpo.

“Los ejercicios en el agua activan la circulación sanguínea y el sistema cardiorrespiratorio. A diferencia a los de la tierra, nos dan una sensación de bienestar instantáneo. Cabe resaltar que se gastan muchas calorías por clase y sin mucho esfuerzo, por lo que se recomienda para las personas que deben bajar rápidamente de peso. Por supuesto, con acompañamiento de una buena dieta dictada por un nutricionista y la constancia del alumno”, agrega.

Por su parte, la profesora Lizzie Torres informa que por lo general cuando una persona es adulta y no sabe nadar empezará como todos en el nivel de principiantes, aquí se enseñan los principios básicos, como la flotación, respiración, desplazamiento y coordinación.

Señala la profesora que “una vez que se logra ese proceso se pasa al siguiente nivel que sería el intermedio, donde se hacen correcciones al estilo de nado y a la técnica, y también se aprenden otros estilos. Cuando se afianza y logra aprender los otros estilos, pasará al nivel avanzado, donde empiezan a trabajar más la resistencia y siguen una rutina de entrenamiento. Recuerde que hay que ser paciente y constante en los cursos de natación”, aconseja.

Deporte de bajo impacto 

La profesora Zelada indica que es un deporte de bajo impacto, por lo que no produce daños ni lesiones y es muy importante porque se trabaja todo el cuerpo en forma simultánea. Una rutina acuática es ideal para las personas mayores, incluso las que se encuentran con sobrepeso.

“Siempre es bueno realizar un chequeo médico antes de iniciar las sesiones de natación, pero en general no tiene contraindicaciones. Se puede manejar la intensidad de los ejercicios de acuerdo a la necesidad de cada uno, teniendo en cuenta el punto de partida, previo diagnóstico del profesor”, acota. 

Previene enfermedades 

La licenciada Zelada dice que todos los médicos recomiendan realizar este deporte para diferentes casos de dolencias o simplemente como prevención de enfermedades. La natación también es un medio de defensa, –de prevención de ahogamiento– y se puede aprender a nadar de adulto. 

Cómo empezar

La profesora Zelada aconseja que “una rutina de natación para adultos comienza con una caminata suave dentro de la piscina, luego más rápida, pataleo suave con flotador, pataleo sin flotador. Más adelante se trabaja la respiración, la flotación y la brazada para ir al nado. Iniciamos con un nado lento que se intensifica, de acuerdo a los objetivos propuestos”, agrega.

Practicar natación tres veces por semana es un buen comienzo. “En los adultos se recomienda que sea a última hora de la tarde de manera de canalizar en el agua toda la tensión y el estrés del día. Se utilizan diferentes materiales didácticos como flotadores, cinturones, tablitas, manoplas, pelotas, tobilleras, aros, con el acompañamiento del profesor”, indica. 

La licenciada Torres detalla que los elementos básicos son: gorra, malla, lentes de natación y tapones para oídos. 

darzamendia@abc.com.py

Fotos: Silvio Rojas.