Relajarse

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Vivimos en un mundo agitado en el que lidiamos siempre con muchas actividades y exigencias, para que nuestro limitado tiempo rinda más, y perdemos espacios de disfrute y reposo, lo que genera importantes desequilibrios en nuestras vidas. Según Karen Fretes, instructora de yoga, se padece una constante sensación de apuro, no justificado, y propone encontrar la serenidad en algunos ejercicios.

Karen Fretes explica que “en este contexto de prisas es necesario restablecer el contacto con nuestro mundo interno, el cual debe ser conocido en primera instancia y armonizado en una etapa siguiente, ya que de nuestro equilibrio interior depende el verdadero bienestar. Es importante que podamos encontrar un momento en nuestro día a día para ocuparnos de nosotros mismos, y buscar ese equilibrio que necesitamos para vivir mejor”.

Según la instructora existen herramientas que podemos utilizar para armonizar mente y cuerpo, de manera a superar las tensiones producidas.

Existen prácticas de respiración que aconseja, “el primer ejercicio clave para la relajación, queno tiene ningún tipo de contraindicación o limitación, es la correcta respiración. Es la llave que nos ayuda a conectar cuerpo y mente, para relajar a ambos; respirar bien es una excelente técnica que aporta un remedio infalible: el oxígeno”.

En una correcta respiración “usamos la parte baja de los pulmones –dice la profesional– con el diafragma como músculo respiratorio principal, con la entrada del aire por la nariz”.

Cómo hacerlos

Entre las indicaciones para la práctica destaca que es ideal “un ambiente tranquilo, me acuesto boca arriba de manera suelta y natural. Mantengo los brazos en el suelo extendidos a los costados del cuerpo, con las palmas hacia arriba, e inicio una respiración natural con el diafragma. Recorro mentalmente mi cuerpo, empezando con los pies hasta llegar a la cabeza, y a medida que recorro mi cuerpo, con cada exhalación voy soltando los músculos de la zona que visualizo”.

Esta postura normaliza la respiración, refiere, “también el ritmo cardiaco y la circulación, y es la más apropiada para relajar el cuerpo y la mente. Al hacerla se logra aliviar el insomnio, la fatiga, la ansiedad, el nerviosismo y la hipertensión”.

Otra técnica de respiración muy buena y sencilla consiste en “inhalar profundamente por la nariz y exhalar todo el aire, abriendo la boca, en un gran suspiro (como un gesto de alivio) y aflojando todo el cuerpo al mismo tiempo, es como desinflarse. Puedo repetirlo tres o cuatro veces, acostado o sentado, no más porque uno podría hiperventilarse”.

Posteriormente nos enfocamos en ejercicios para relajar el cuello, los hombros y la espalda, lugares donde generalmente se acumula la mayor cantidad de tensión muscular.

(*) De la Academia de Yoga AYAM argentina.