Producción de tomates y pepinos es sacrificada, pero da sostén suficiente

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Una huerta en la que se producen tomates y pepinos permite a Epifanio Trinidad el sustento familiar sin lujos, pero con todo lo necesario. Cada cosecha de estas hortalizas le reditúa un ingreso suficiente para una buena subsistencia. Los productos van al mercado de Ciudad del Este.

JUAN LEÓN MALLORQUÍN (Sara Fleitas, corresponsal). Epifanio Trinidad, productor de hortalizas, dispone de unas 3.000 plantas de tomate en plena etapa de cosecha y unas 300 de pepino, que tienen mercado asegurado a nivel departamental y local. La siembra la hace en un terreno de una hectárea de su propiedad, ubicada a 1.500 metros de la Ruta Internacional Nº VII, de la compañía Potrero Jardín, lado sur, de esta localidad.

Trinidad comentó que la producción de tomate lleva un período de cuatro meses para su cosecha. Cada planta produce entre 8 y 10 kilos y con la cantidad de plantas con que cuenta producirá unos 30.000 kilos. Lo comercializa en el mejor de los casos a 70.000 guaraníes la caja (contiene 18 kilos de producto), lo que le genera un interesante ingresos para su subsistencia.

En tanto, el pepino está listo en cuarenta días y cada planta produce 6 a 7 kilos, que lo vende a 5.000 guaraníes el kilo, y lo comercializa directamente en los supermercados de la zona. Con las 300 plantas listas, estima una ganancia de casi 11 millones de guaraníes.

Don Epifanio señaló que el acompañamiento de su hijo menor, Lorenzo, a quien considera su brazo derecho, logra sacar adelante la huerta. Este es el único entre sus tres hermanos que ha optado por este trabajo, al que se dedica durante el día, porque a la noche estudia.

“Hace dieciséis años que empecé con la producción de hortalizas, desde que dejé el algodón, rubro al que me dediqué primero”, explicó, y también aclaró que los gastos son varios, como la compra de semillas, fertilizantes, insecticidas y media sombra, que cada trabajador debe conseguir en forma financiada. En ese sentido, se quejó de las autoridades locales, departamentales y nacionales, por el nulo acompañamiento a las familias campesinas. Sin embargo, indicó que sí reciben capacitación a través de empresas privadas, gestionadas por la Junta Distrital de Agricultores de Juan León Mallorquín, de la que él forma parte.