Entre los hallazgos del informe se señala que la mayoría de líderes empresariales reconoce al arte y la cultura como factores relevantes para el desarrollo del país, la construcción de identidad y el fortalecimiento de las marcas.
Este reconocimiento refleja un cambio en la mirada del sector privado, que comienza a considerar a la cultura no solo como una acción filantrópica, sino también como un activo estratégico en la agenda empresarial.
Asimismo, el informe identifica una evolución en las expectativas del sector privado: cada vez más empresas buscan ir más allá del sponsorship puntual y aspiran a generar impacto, alinear sus acciones culturales con su propósito institucional y participar de manera más activa en el desarrollo cultural.
