En el marco de los 114 años del Club Cerro Porteño, Pilsen presenta una campaña que pone en el centro una de las características más especiales del pueblo azulgrana: un sentimiento que se hereda, que acompaña toda la vida y que se transmite de generación en generación.
A través de una historia cargada de emoción, la campaña retrata el vínculo entre un padre y su hijo, unidos por una pasión que va mucho más allá de los resultados y de los 90 minutos de un partido. Porque ser de Cerro no se trata solamente de alentar desde la cancha, sino de compartir momentos, construir recuerdos y mantener viva una tradición familiar. Pilsen celebra así a todos los hinchas que crecieron con los colores azulgranas y que hoy continúan transmitiendo ese mismo amor a quienes vienen detrás. Un homenaje a las familias cerristas y a una pasión que se mantiene intacta con el paso del tiempo.
