Educación física, deporte y valores

Educación física, deporte y valores
Educación física, deporte y valoresArchivo, ABC Color

La educación física se encuentra estrechamente relacionada con el juego y el recreo; a la vez, es una actividad muy motivante en la vida de un niño o un joven.

Las clases de educación física de alta calidad, bien planificadas y organizadas alrededor de competencias deseables es un medio integrador y eficaz para transmitir a los niños y jóvenes las habilidades, modelos de pensamiento, conocimientos y valores.

En varios estudios realizados por diferentes universidades se afirma que los valores que se encontraron más consolidados en el currículum de educación física fueron cooperación, autonomía, tolerancia, participación e integración. Por tal razón, es importante que las instituciones educativas por medio del currículum escolar fortalezcan los programas de educación física, ya que estarán fortaleciendo valores que contribuyen al desarrollo integral de la persona. Además, están estrechamente relacionados con las estrategias pedagógicas utilizadas por los docentes.

La educación física y el deporte son importantes porque permiten construir y consolidar valores como la cooperación y la solidaridad, mejoran la confianza y el respeto hacia sí mismos y hacia los demás, mejoran el desarrollo social, preparan a las personas para que compitan en el mundo laboral, para que aprendan a trabajar en equipo y a coexistir en armonía, respeto y tolerancia con sus semejantes. Además, entre otros de los valores que promueve la educación física en las personas están el fortalecer el respeto por su cuerpo y por el de los demás, incrementa la autoestima, fomenta la disciplina y reduce la tendencia a desarrollar comportamientos peligrosos, como la adicción a las drogas, entre otros. Por lo tanto, por medio de la participación en juegos y deportes se desarrollan cualidades y valores tan admirables como la lealtad, la cooperación, la resolución, la fuerza de voluntad, el dominio de sí mismo, la resistencia, la perseverancia y la determinación; valores que no están limitados al deporte. Por otra parte, también una práctica educativo-deportiva correctamente encauzada no solo tiene la función de preparar al niño para una posible futura carrera deportiva, sino que aporta elementos fundamentales para el desarrollo y estabilización intelectual y psíquica, conformando una base destinada a permanecer y ser aplicada toda la vida.

«También, por medio del deporte se pueden aprender valores que, posteriormente, se desarrollarían en todos los ámbitos de la vida como, por ejemplo, la cooperación, la comunicación, el respeto por las reglas y las leyes, la resolución de problemas, liderazgo, honestidad, respeto por los demás (acciones y opiniones), aprender a ganar y a perder, a ser competitivo, mejorar la autoestima, disciplina y confianza en sí mismo». (United Nations Inter-Agency Task Force on Sport for Development and Peace, 2005, citado por Moncada, 2005).

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Sin embargo, hay que tomar en cuenta que no se trata de educar para el deporte como si este fuera el fin último de la educación física, sino que se trata más bien de que el deporte favorezca estilos de vida saludables. Un inadecuado enfoque del deporte infantil, también puede generar la pérdida de valores en los niños, ya que se ha promovido en muchas ocasiones el carácter de agresión destructiva hacia el otro competidor, la intolerancia y otros antivalores que tanto daño causan en los encuentros deportivos, en especial del fútbol.

Fuentes: https://bit.ly/2YJWuz2