Observamos en la imagen los pasos; luego, ejecutamos siguiendo las orientaciones de la maestra. Una vez que terminemos, disfrutamos de la ensalada de frutas.
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Para docentes
Preparar una ensalada de frutas frescas con los niños, no solo culmina en un plato colorido y saludable: también abre un espacio real para practicar vocabulario, higiene, motricidad fina, trabajo colaborativo y autorregulación.
Antes de iniciar, se debe verificar alergias, restricciones culturales o médicas y obtener la autorización correspondiente de las familias.
La experiencia se organiza mejor en estaciones o pequeños equipos, con una consigna clara: «cada niño hace una parte segura del proceso».
La jornada comienza con el lavado de manos (20 segundos) y una conversación breve sobre higiene: por qué se lavan las frutas, por qué se utilizan cuchillos de plástico seguros, y qué hacer si se cae un alimento al suelo. El docente corta las partes más duras de las frutas que no se pueden cortar con cuchillos seguros para niños.
Fuente: MEC. 2004. Programa de estudios de Educación Inicial.
