La Tierra es nuestro hogar. Aquí tenemos una familia, amigos, personas que nos cuidan y lugares que conocemos.
Así como los planetas son diferentes entre sí, nosotros también somos diferentes, y eso nos hace especiales. Podemos tener distintos colores de cabello, diferentes gustos, hablar de distintas maneras o disfrutar de juegos diferentes. ¡Todos tenemos algo que nos hace únicos!
Lea más: El sistema solar
Pero no viajamos solos por el universo. En nuestro planeta vivimos junto a muchas otras personas. Por eso aprendemos a convivir: escuchamos a los demás, esperamos nuestro turno, compartimos, cuidamos nuestras cosas y las de otros, y expresamos lo que sentimos sin lastimar.
Lea más: Oficios y profesiones: conocemos qué tareas hace quién
Podemos imaginar que nuestra sala es una pequeña sala espacial. Para que nuestro viaje sea agradable, todos necesitamos colaborar. Si uno ordena, otro ayuda; si alguien necesita hablar, escuchamos; si un compañero está triste, podemos acompañarlo.
La Tierra es nuestra casa en el espacio y, entre todos, podemos cuidarla y hacer que sea un lugar donde podamos vivir, jugar y crecer felices.
¡Nos convertimos en astronautas!
1. Mi planeta, mi identidad. Dibujamos nuestro propio planeta. Le ponemos un nombre y contamos qué cosas nos gustan y qué nos hacen especiales.
2. Misión: ¡puedo hacerlo! Elegimos una tarea que podamos realizar solos: guardar juguetes, ordenar los materiales o preparar nuestra mochila. Después contamos cómo nos sentimos al lograrlo.
3. Una tripulación que trabaja junta. Nos dividimos en pequeños grupos y realizamos una tarea entre todos. Practicamos escuchar, compartir y esperar nuestro turno.
Lea más: Cuentos y canciones en el aula del kinder: por qué son importantes
4. Cuidamos nuestro planeta. Pensamos en una acción para cuidar la Tierra: no tirar basura, ahorrar agua, cuidar las plantas o mantener ordenado nuestro espacio. Elegimos una y la ponemos en práctica.
5. Encontramos dos planetas iguales

